En veinticinco años, la industria aeronáutica marroquí ha cambiado profundamente de dimensión. Según las cifras que maneja el sector, cuenta hoy con unas 160 empresas, 27 000 empleos y cerca de 3000 millones de dólares en exportaciones, con la ambición de duplicar esa cifra en los próximos años.
Claves
- El sector aeronáutico marroquí cuenta con unas 160 empresas, 27 000 empleos y cerca de 3000 millones de dólares en exportaciones.
- Safran invierte en mantenimiento de motores, ensamblaje del LEAP-1A y una fábrica de trenes de aterrizaje en Casablanca y Nouaceur.
- El país pasa poco a poco de la subcontratación a actividades de mayor valor añadido.
- Los riesgos siguen siendo reales: dependencia de Airbus y Boeing, ingeniería todavía limitada y necesidad de competencias.
- Duplicar las exportaciones será la verdadera prueba de este cambio de dimensión.
Los comunicados difundidos con motivo del salón de Farnborough, en julio de 2026, ofrecen cifras similares: más de 155 empresas, más de 25 000 personas empleadas y cerca de 3000 millones de dólares de exportaciones anuales.
La pregunta merece plantearse sin énfasis. ¿Está Marruecos cambiando de categoría? ¿Pasa de ser una plataforma industrial competitiva a convertirse en un verdadero socio tecnológico de los grandes actores mundiales? Creo que la respuesta es matizada: el movimiento es real y está documentado, pero sigue inconcluso.
De dónde venimos, una plataforma de costes competitivos
Para medir el camino recorrido hay que volver al punto de partida. La primera empresa aeronáutica que se instaló en Marruecos, Safran Aircraft Engine Services Morocco, data de 1999: allí construyó un centro de mantenimiento de motores CFM56. El sector se estructuró después gracias a la política industrial del Estado, en particular el Plan de Aceleración Industrial, que fijaba objetivos de creación de empleo y de exportaciones para 2020.
El modelo inicial era clásico: atraer a contratistas extranjeros mediante costes laborales competitivos, proximidad geográfica con Europa, zonas francas e incentivos fiscales. Las actividades eran, en primer lugar, el cableado, el mecanizado de precisión, la chapistería y el ensamblaje de piezas por cuenta de grandes grupos. Es lo que se denomina subcontratación: Marruecos ejecuta tareas definidas en otra parte, a partir de planos concebidos en otra parte.
Este modelo funcionó. El presidente de la Asociación de Industrias Marroquíes Aeronáuticas y Espaciales (GIMAS), Adil Jalali, habla de un crecimiento medio de las exportaciones del 15 % anual durante un cuarto de siglo, es decir, aproximadamente el triple del ritmo de crecimiento mundial del sector. Las exportaciones del sector alcanzaron un récord de 26 450 millones de dirhams en 2024, según datos de la Oficina de Cambios difundidos por la prensa económica.
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— Silicon Valley (@SiliconValleyMa) October 7, 2026
Señales de un salto de gama
Lo que distingue el periodo reciente es la naturaleza de las inversiones anunciadas. Marruecos ya no acoge únicamente talleres de ensamblaje; acoge actividades de mayor valor añadido.
El caso de Safran es el más elocuente. El grupo francés ha iniciado en Casablanca, en la zona aeroportuaria, las obras de un taller de mantenimiento y revisión (MRO) dedicado al motor LEAP, que equipa los Airbus A320neo y los Boeing 737 MAX. La inversión anunciada ronda los 120 millones de euros, para una superficie de 25 000 m² y una capacidad de 150 motores al año. Safran ha anunciado también una línea de ensamblaje del LEAP-1A, el motor del A320neo. Ensamblar un motor completo es un gesto industrial de otro orden que fabricar una pieza.
En febrero de 2026, el grupo presentó una inversión de 280 millones de euros para una fábrica de trenes de aterrizaje en Nouaceur, operada por Safran Landing Systems. Según las cifras publicadas por la prensa, sus compromisos acumulados en Marruecos superan los 630 millones de euros entre 2025 y 2027, con más de 2500 empleos previstos de aquí a 2030. Safran ya emplea a más de 4800 personas en diez emplazamientos del país, según su comunicado de octubre de 2025.
A su alrededor, el ecosistema se ha ampliado. Boeing, Airbus Atlantic, Spirit AeroSystems, Collins Aerospace, Hexcel, Eaton, Daher, Latécoère o Thales están implantados allí y cubren, según la prensa económica marroquí, buena parte de la cadena de valor: cableado, mecanizado, materiales compuestos, aeroestructuras, sistemas eléctricos, equipos hidráulicos, motores, mantenimiento e ingeniería.
Las cifras clave del sector
- Unas 160 empresas, según las cifras del sector (155 según los comunicados de Farnborough 2026)
- Unos 27 000 empleos (más de 25 000 según esos mismos comunicados)
- Cerca de 3000 millones de dólares de exportaciones anuales
- 26 450 millones de dirhams de exportaciones en 2024, un récord según la Oficina de Cambios
- Un crecimiento medio de las exportaciones del 15 % anual durante 25 años, según el GIMAS
Lo que cambia realmente la creación de valor
Conviene precisar qué abarca la expresión. Crear valor, en la industria, significa captar una parte mayor del precio final de un producto: mediante la ingeniería (concebir en lugar de ejecutar), mediante el mantenimiento (una actividad recurrente y de alto margen) y mediante la integración de subconjuntos complejos.
El director ejecutivo de Safran, Olivier Andriès, justificó estas decisiones por la calidad del talento local, pero también por la capacidad de absorber el aumento de cadencia de Airbus y Boeing. Según la prensa marroquí que recoge sus declaraciones, la implantación permite garantizar la continuidad de la producción ante imprevistos en otras partes del mundo. Ross McInnes, presidente del consejo de administración de Safran, resumió la estrategia diciendo que el grupo produce «con Marruecos» y no «en Marruecos». La fórmula es de comunicación, pero indica una evolución: Marruecos se convierte en un eslabón de resiliencia para las cadenas de suministro mundiales, y no solo en un emplazamiento de bajo coste.
El propio GIMAS describe esta transición. Según Adil Jalali, el posicionamiento del país evoluciona progresivamente del estatus de plataforma de producción al de socio industrial estratégico. Es la posición de un actor del sector y no de un observador externo, pero es coherente con los anuncios de inversión.
La formación desempeña un papel clave. En Farnborough, el pabellón marroquí reunía a un industrial, una start-up, el GIMAS y el Instituto de Oficios de la Aeronáutica de Casablanca. Esta presencia ilustra la voluntad de mostrar una cadena completa, de la formación a la producción, con el respaldo de estructuras de financiación como el Fondo Mohammed VI para la Inversión.
🇲🇦 Made in Morocco : Tata a produit des véhicules au Maroc
Retour sur le camion Tata fabriqué localement à Berrechid, symbole d’une industrie automobile marocaine déjà présente il y a plusieurs années.
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— Silicon Valley (@SiliconValleyMa) October 7, 2026
Un cambio de categoría, pero aún inconcluso
Entonces, ¿ha cambiado Marruecos de categoría? Yo diría que el país ha superado una etapa. Ya no es solo un lugar donde se ensambla a bajo coste: actores como Safran instalan allí actividades de mantenimiento, ensamblaje de motores y equipos complejos, que suponen confianza y competencias duraderas.
Pero el paso al estatus de verdadero socio tecnológico exigiría más: centros de ingeniería y de diseño, una mayor proporción de proveedores marroquíes integrados en la cadena y empresas nacionales capaces de competir en determinados segmentos. Estos elementos están en construcción, pero todavía no se han demostrado a gran escala.
La duplicación de las exportaciones que menciona el sector será la prueba. Si va acompañada de un aumento de la parte de valor añadido local, y no solo de un mayor volumen de producción, el cambio de dimensión quedará confirmado. De lo contrario, Marruecos corre el riesgo de seguir siendo un centro de producción eficiente, pero aún dependiente de decisiones tomadas en otra parte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas empresas y empleos tiene la aeronáutica marroquí?
Según las cifras que maneja el sector, unas 160 empresas y 27 000 empleos. Los comunicados de Farnborough 2026 hablan de más de 155 empresas y más de 25 000 personas.
¿Cuál es la diferencia entre subcontratación y creación de valor?
La subcontratación consiste en fabricar piezas o ensamblar según planos facilitados. La creación de valor supone captar una parte mayor del precio final: ingeniería, mantenimiento e integración de subconjuntos complejos.
¿Cuáles son los grandes proyectos recientes en Marruecos?
Safran ha iniciado en Casablanca las obras de un taller de mantenimiento de motores LEAP y una línea de ensamblaje del LEAP-1A. También ha anunciado una fábrica de trenes de aterrizaje en Nouaceur, con un compromiso acumulado superior a 630 millones de euros.
¿Cuáles son los principales riesgos para el sector?
La dependencia de la producción de Airbus y Boeing, la limitada presencia de actividades de diseño en Marruecos y la necesidad de mano de obra cualificada.