Este anuncio refleja una evolución que considero estructural: ante la multiplicación de drones, cohetes y misiles, los ejércitos buscan radares más móviles, más abiertos y capaces de clasificar con rapidez amenazas de naturaleza muy distinta.
Un radar diseñado para la defensa aérea y antimisiles integrada
El cxMHR es un radar de antena activa de barrido electrónico (AESA) en banda C, totalmente digital y controlado por software. En este tipo de radar, numerosos pequeños módulos emisores-receptores orientan el haz sin ninguna pieza mecánica en movimiento. El sistema puede así reaccionar más rápido y adaptarse a objetivos variados, modificando sus funciones mediante actualizaciones de software en lugar de cambios de hardware.
Leonardo DRS lo destina a la defensa aérea y antimisiles integrada, conocida por las siglas IAMD. El principio consiste en hacer que sensores, puestos de mando y medios de interceptación trabajen juntos para tratar de forma conjunta los misiles balísticos tácticos, los misiles de crucero, los cohetes y los sistemas de aeronaves no tripuladas.
Todo en un solo contenedor
El fabricante destaca un punto de ingeniería que me parece revelador: la integración. El cxMHR reúne cuatro paneles AESA, un sistema de identificación amigo-enemigo (IFF), un sistema de mando y control y los equipos auxiliares en un único contenedor con norma ISO. Este contenedor puede transportarse por vía aérea, terrestre o marítima y desplegarse en un solo vehículo.
Lo que está en juego es tanto táctico como logístico. Un radar que se instala rápido y se desplaza rápido es más difícil de localizar y neutralizar, y puede proyectarse allí donde se necesite. La contrapartida es que hay que protegerlo y mantenerlo en campaña, lo que depende de la doctrina de empleo y no solo del material.
Las características anunciadas
Los elementos que figuran a continuación son declaraciones de Leonardo DRS. No he podido confirmarlos con una fuente independiente.
- Cobertura hemisférica continua de 360 grados, proporcionada por cuatro paneles AESA
- Detección, seguimiento e identificación de misiles balísticos tácticos, misiles de crucero, cohetes y drones
- Alcance anunciado superior a 90 km contra drones y municiones merodeadoras, y superior a 330 km contra aeronaves de transporte
- Seguimiento y clasificación mediante inteligencia artificial, con actualizaciones rápidas de los objetivos
- Arquitectura abierta conforme al enfoque MOSA, con interfaces hacia FAAD, Medusa, SAPIENT, Lattice, ASTERIX, MICAD y RAFT
Leonardo DRS precisa que el rendimiento real depende del objetivo y de las condiciones operativas. Esta reserva es esencial. Un alcance de catálogo nunca es un alcance de combate. El contraste entre las dos cifras lo demuestra: un pequeño dron que vuela bajo es mucho más difícil de detectar que una aeronave de transporte, de ahí la diferencia entre más de 90 km y más de 330 km.
La inteligencia artificial, una ventaja por confirmar
El uso de la inteligencia artificial para el seguimiento y la clasificación es uno de los argumentos centrales del fabricante. Cuando decenas de objetos llegan simultáneamente, un operador no puede clasificarlos a mano. El software debe distinguir un cohete de un pájaro, un dron barato de un misil de crucero, y generar trazas lo bastante precisas como para permitir la conducción de tiro.
Leonardo DRS afirma que su radar ofrece una calidad de seguimiento suficiente para este uso. Mantengo la cautela en este punto. La clasificación automática funciona bien cuando las condiciones son conocidas, pero se enfrenta a las interferencias, los señuelos y las tácticas adversarias, que evolucionan constantemente. Solo las pruebas y el empleo en operaciones permiten medir su fiabilidad, y esos resultados rara vez son públicos.
Una arquitectura abierta para integrarse con los aliados
La segunda decisión de diseño destacable es la adopción del enfoque MOSA, por Modular Open Systems Approach. Su objetivo es que un equipo pueda insertarse en arquitecturas existentes sin necesidad de un rediseño completo, y modernizarse por módulos en lugar de ser sustituido.
La lista de interfaces citada por el fabricante combina sistemas de mando estadounidenses, protocolos de intercambio de datos y estándares más recientes. Refleja una voluntad de interoperabilidad, que es a la vez un argumento comercial y una necesidad. Las coaliciones rara vez reúnen equipos procedentes de una única cadena industrial, y un radar incapaz de dialogar con las redes vecinas pierde lo esencial de su valor.
Por qué importa este tema
Veo tres cuestiones.
El coste de la interceptación. Un misil interceptor suele costar mucho más que el dron o el cohete que destruye. Un radar que sigue con precisión objetivos de bajo coste ayuda a elegir la respuesta más proporcionada, ya sea un misil, un cañón o un medio electrónico. No resuelve por sí solo el desequilibrio económico, pero limita el desperdicio de munición valiosa.
La saturación. Los conflictos recientes han demostrado que los ataques que combinan drones, cohetes y misiles pueden buscar saturar las defensas. La capacidad de seguir un gran número de trazas al mismo tiempo se convierte en un criterio decisivo.
La base industrial. El inicio de la producción inicial marca una etapa de madurez, pero no significa un despliegue masivo. El número de unidades, los clientes y el calendario de entregas no se han precisado en los elementos de los que dispongo. Por tanto, me abstengo de comentar posibles pedidos.
Los límites y los debates
Conviene mantener una distancia crítica. Algunos analistas recuerdan que un mejor radar no sirve de nada si las reservas de interceptores son insuficientes. Otros subrayan que la multiplicación de sensores complica la cadena de mando y la ciberseguridad, ya que un sistema controlado por software también está expuesto a ataques informáticos. Por último, los anuncios realizados en ferias son declaraciones de los fabricantes. La verdadera medida sigue siendo la de las pruebas en condiciones reales.
Lo que hay que recordar
El cxMHR ilustra el paso de una defensa aérea construida en torno a instalaciones fijas a una red de sensores móviles, abiertos y controlados por software, capaces de tratar amenazas muy heterogéneas. Queda por saber quién lo comprará, a qué ritmo, y si los medios de interceptación y de protección seguirán el mismo paso. Será en estos puntos, más que en los alcances anunciados, donde se decidirá el valor del sistema.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el cxMHR de Leonardo DRS?
Es un radar AESA en banda C, digital y controlado por software, destinado a la defensa aérea y antimisiles integrada. Cabe en un contenedor ISO desplegable en un solo vehículo.
¿Qué amenazas puede detectar?
Según el fabricante, detecta, sigue e identifica misiles balísticos tácticos, misiles de crucero, cohetes y sistemas de aeronaves no tripuladas, con cobertura de 360 grados.
¿Están garantizados los alcances anunciados?
No. Leonardo DRS indica que el rendimiento real depende del objetivo y de las condiciones operativas. Los valores anunciados son superiores a 90 km contra drones y a 330 km contra aeronaves de transporte.
¿A qué sistemas puede conectarse?
Diseñado según el enfoque MOSA, se integra en las arquitecturas IAMD mediante interfaces como FAAD, Medusa, SAPIENT, Lattice, ASTERIX, MICAD y RAFT.