Más allá del hito logístico, esta entrega ilumina la trayectoria de una aerolínea que se ha fijado el objetivo de cuadruplicar su flota.
- Royal Air Maroc ha recibido su sexto Boeing 737-8 en seis meses.
- El avión fue entregado por el arrendador Aviation Capital Group.
- Es el último de los seis aparatos previstos para 2026.
- Aviation Capital Group gestiona unos 500 aviones para cerca de 85 aerolíneas.
- Royal Air Maroc aspira a una flota de 200 aviones de aquí a 2037.
Una entrega que cierra el programa de 2026
La información procede de un comunicado de Aviation Capital Group (ACG), gestor de activos aeronáuticos con sede en Estados Unidos. El arrendador anuncia la entrega de un Boeing 737-8 a Royal Air Maroc y precisa que es el último de los seis aparatos que deben incorporarse a la compañía en 2026.
Carter A. White, vicepresidente ejecutivo y director comercial de ACG, saluda en él «un logro notable para todos los implicados» y subraya que este sexto 737-8 se ha sumado a la flota marroquí en seis meses. El ritmo es destacable: equivale a una entrega al mes de media, lo que exige una coordinación estrecha entre el fabricante, el arrendador y el transportista.
El 737-8, más conocido como 737 MAX 8, es la versión más extendida de la familia MAX de Boeing. Este avión de pasillo único está destinado a las rutas de corto y medio radio. Constituye la columna vertebral de la red de Royal Air Maroc entre Marruecos, Europa y una parte de África.
El papel del arrendador en el aumento de capacidad
Esta entrega ilustra una decisión estructurante: apoyarse en gran medida en el arrendamiento para acelerar el crecimiento. ACG es uno de los grandes actores de este mercado. A 30 de junio de 2026, su cartera comprendía unos 500 aviones, en propiedad, en gestión o en arrendamiento, operados por cerca de 85 aerolíneas en unos cincuenta países. Fundada en 1989, la empresa es filial al 100 % de Tokyo Century Corporation.
Para una aerolínea en expansión, el arrendamiento presenta varias ventajas:
- limita la inmovilización de capital en el momento de ampliar rápidamente la flota;
- permite recibir aviones nuevos sin esperar a la totalidad de una cartera de pedidos directos;
- ofrece cierta flexibilidad para ajustar la capacidad a la demanda.
También tiene un reverso. Las cuotas de alquiler pesan sobre los costes de explotación, y la compañía no se beneficia del valor residual de los aviones como lo haría siendo propietaria. Se trata de un arbitraje clásico del sector, que Royal Air Maroc no es la única en practicar.
Recurrir a arrendadores no es nuevo para la compañía. Según la prensa especializada, Air Lease Corporation había anunciado contratos de arrendamiento para cinco Boeing 737. Dubai Aerospace Enterprise, por su parte, ha firmado el arrendamiento de 13 Boeing 737-8 que se entregarán en 2027, como continuación de dos aparatos similares entregados en 2025.
Un contrato-programa para 200 aviones
Para comprender la importancia de estas entregas, hay que remontarse al contrato-programa firmado en julio de 2023 entre el Estado marroquí y Royal Air Maroc. La hoja de ruta prevé elevar la flota a 200 aparatos de aquí a 2037, frente a unos sesenta antes de la crisis sanitaria. El objetivo es doble: reforzar el papel de Casablanca como centro de conexión entre África, Europa, América y Asia, y acompañar el crecimiento del tráfico en los aeropuertos del Reino.
Según Le360, la compañía prevé terminar 2026 con 74 aparatos y alcanzar después 88 en 2027. El plan de desarrollo contempla la incorporación, de media, de diez a quince aviones al año. Estas trayectorias son las que presentan hoy la compañía y la prensa económica. Dependen de los ritmos de producción de los fabricantes y de la coyuntura del transporte aéreo.
La cita del Mundial de fútbol de 2030, que Marruecos organiza junto con España y Portugal, añade una limitación de calendario. La compañía nacional debe disponer en esa fecha de una capacidad y una red a la altura de una afluencia de visitantes, lo que afecta directamente al turismo.
El gran pedido, un expediente aún abierto
Las entregas de 2026 y 2027 derivan de contratos ya cerrados, en particular con arrendadores. La verdadera cuestión estratégica atañe al otro apartado: el pedido en firme de aviones nuevos, que debe sostener la mayor parte del crecimiento a partir de 2027.
Una licitación, lanzada en abril de 2024, puso a competir a Boeing, Airbus, Embraer y ATR. Según información de Bloomberg recogida por la prensa marroquí, Royal Air Maroc contemplaba la adquisición de una veintena de Boeing 787 Dreamliner para el largo radio, de hasta 50 Boeing 737 para el corto y medio radio, y de una veintena de Airbus A220 para reforzar su servicio regional. No estoy en condiciones de confirmar aquí el estado de avance de este expediente. Por tanto, es indispensable verificar su situación en el momento de la publicación.
Coexisten dos lecturas. Para los partidarios de una flota que siga siendo en su inmensa mayoría estadounidense, la estandarización reduce los costes de formación, de mantenimiento y de piezas de repuesto. El 737 MAX ya está bien implantado en la compañía, que también opera Boeing 787 en largo radio. Por el contrario, algunos observadores subrayan el interés de la diversificación. Reforzaría el poder de negociación frente a los fabricantes y reduciría la dependencia de un único proveedor, tanto más cuanto que Bladi.net informa de visitas técnicas de la compañía a Airbus en Toulouse. Por ahora, es solo una señal de interés.
Lo que está en juego para la compañía y para el país
El rápido crecimiento de una flota no se reduce a comprar aviones. Exige contratar y formar pilotos, personal de cabina y técnicos, dimensionar el mantenimiento y adaptar las infraestructuras aeroportuarias. Tanto en Casablanca como en Marrakech, la capacidad de las terminales y la fluidez del tráfico condicionarán la rentabilidad de los nuevos aviones.
También hay un reto de modelo económico. Una compañía que cuadruplica su tamaño debe encontrar mercados para llenar sus asientos sin deteriorar sus márgenes, en un sector sensible al precio del combustible, a la competencia de las aerolíneas de bajo coste y a los vaivenes geopolíticos. El posicionamiento como centro de conexión, que consiste en hacer transitar hacia el África subsahariana a pasajeros procedentes de Europa o de América, constituye la principal fuente de valor añadido que se espera.
Por último, el turismo se ve directamente afectado. Más aviones significan más frecuencias y más vuelos directos, y por tanto una mayor accesibilidad del destino Marruecos. Este efecto dependerá de la capacidad hotelera y de la estrategia de promoción, que deben avanzar al mismo ritmo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Boeing 737-8?
Es la versión más común del 737 MAX, un avión de pasillo único para rutas de corto y medio radio.
¿Quién entregó este avión a Royal Air Maroc?
Aviation Capital Group, un gestor de activos aeronáuticos estadounidense, filial al 100 % de Tokyo Century Corporation.
¿Cuántos aviones pretende tener Royal Air Maroc?
El contrato-programa firmado con el Estado en julio de 2023 prevé una flota de 200 aparatos de aquí a 2037.
¿Por qué recurre la compañía al arrendamiento?
Para acelerar el crecimiento de su flota limitando la inmovilización de capital, a costa de unas cuotas de alquiler que pesan sobre los costes de explotación.