Más allá del simbolismo político que supone el acceso de la primera mujer a la jefatura del ejecutivo marroquí, la arquitectura del gobierno revela una importante apuesta tecnológica: la creación de un ministerio de pleno derecho dedicado a la Inteligencia Artificial, la Transformación Digital y la Reforma de la Administración. Para dirigir esta cartera estratégica, el rey Mohamed VI ha nombrado a Ahmed Rahhou, alto funcionario y figura respetada del mundo empresarial y de la regulación económica.

Hasta ahora, los asuntos digitales dependían de un ministerio delegado, dirigido desde octubre de 2024 por la universitaria e investigadora Amal El Fallah Seghrouchni. Su mandato permitió sentar las bases teóricas y operativas de una política nacional de IA, en particular mediante la organización de las Jornadas Nacionales de IA (Assises nationales de l’IA) en julio de 2025 y el lanzamiento, en enero de 2026, de la hoja de ruta «Marruecos IA 2030». Este plan contemplaba la creación de la red de Institutos Al-Jazari para la formación regional, un laboratorio conjunto de investigación con el campeón europeo Mistral AI, así como objetivos ambiciosos: la generación de 100.000 millones de dírhams de valor añadido, la aparición de 50.000 empleos especializados y la formación de 200.000 talentos de aquí a finales de la década. La elevación de esta temática al rango de ministerio de pleno derecho marca ahora el paso de la fase de diseño académico a la del despliegue operativo a escala del Estado.
Una señal política y un papel de director de orquesta interministerial
La integración formal de la Inteligencia Artificial en la denominación de un departamento ministerial constituye una señal contundente dirigida a los inversores nacionales e internacionales, en la línea de modelos pioneros como el de los Emiratos Árabes Unidos. Más allá del simbolismo, el valor añadido de esta estructura reside en su capacidad para actuar como director de orquesta. Hasta ahora, las iniciativas tecnológicas chocaban a menudo con lógicas de compartimentos estancos entre departamentos ministeriales. Al englobar a la vez la IA, la transición digital y la reforma de la administración, el nuevo departamento dispone de las palancas necesarias para unificar la estrategia digital del Estado, ya se trate de la modernización de los servicios judiciales o de la digitalización de las aduanas.
La vinculación de la reforma de la administración a la misma cartera no es casual. Sitúa la experiencia ciudadana y la eficacia burocrática en el centro de la hoja de ruta. Herramientas como el asistente conversacional Idarati AI deberán servir de escaparate de esta modernización, simplificando el acceso a los trámites administrativos para los usuarios y descongestionando los servicios públicos. La soberanía digital sigue siendo el hilo conductor de esta arquitectura, con la voluntad declarada de desarrollar un mercado nacional de IA cuyas infraestructuras y datos se alojen en territorio marroquí, garantizando así la autonomía estratégica del país frente a los gigantes tecnológicos extranjeros.
Los desafíos inmediatos del nuevo departamento
Las tareas que se abren ante Ahmed Rahhou y sus equipos son vastas y exigen decisiones rápidas. En primer lugar, el ejecutivo deberá ultimar y hacer aprobar un marco jurídico global que regule el desarrollo y el uso de la IA. Este corpus normativo debe encontrar un delicado equilibrio entre la necesidad de estimular la innovación y el imperativo de proteger los datos personales, la seguridad nacional y la lucha contra la desinformación.
El reto de las competencias constituye otro importante cuello de botella. Mientras que las proyecciones del Banco Mundial estiman en más de 45.000 los perfiles altamente especializados necesarios para acompañar la transición digital marroquí de aquí a 2030, la oferta formativa debe ampliarse de forma masiva sin comprometer la calidad. La red de Institutos Al-Jazari tendrá que ganar rápidamente envergadura para llegar a todas las regiones y evitar una brecha digital territorial en la que solo las metrópolis costeras se beneficiarían de las repercusiones del crecimiento tecnológico. Por último, la credibilidad de este nuevo ministerio se medirá por las decisiones presupuestarias: el examen del proyecto de ley de presupuestos de 2027, que comienza este mismo fin de semana, revelará la verdadera magnitud de los medios financieros asignados a esta ambición nacional.
Perfil de un ingeniero convertido en regulador
Nacido en 1958 en Mequinez, Ahmed Rahhou aporta un perfil de ingeniero y gestor experimentado a la cabeza de este nuevo ministerio. Diplomado por la École Polytechnique y Télécom Paris, forjó su trayectoria profesional en entornos exigentes: comenzó su carrera en la aerolínea Royal Air Maroc (RAM) en 1982, antes de dirigir empresas de primer nivel como Lesieur Cristal y de sanear CIH Bank como presidente y director general.
Su experiencia internacional como embajador de Marruecos ante la Unión Europea en 2019, combinada con su presidencia del Consejo de la Competencia desde 2021, le confiere una visión global de las dinámicas económicas y regulatorias. En el seno del Consejo de la Competencia, ya había insistido en la importancia de integrar herramientas de análisis de datos y de IA para vigilar la transparencia de los mercados. Su llegada a la cabeza del ministerio de IA marca una transición clara: tras la fase de formulación conceptual encarnada por los universitarios, llega el momento del rigor gestor para entregar presupuestos, leyes y servicios tangibles.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se califica de primicia en Marruecos la creación de este ministerio? Es la primera vez en la historia institucional del país que una cartera ministerial de pleno derecho incluye explícitamente la Inteligencia Artificial en su denominación oficial, tras haber estado bajo la simple tutela de un ministerio delegado.
¿Cuál es el principal objetivo cuantitativo de la hoja de ruta «Marruecos IA 2030»? El plan aspira a generar 100.000 millones de dírhams de valor añadido, crear 50.000 empleos especializados y formar a 200.000 talentos de aquí a 2030.
¿Quién es Ahmed Rahhou? Expresidente del Consejo de la Competencia y diplomado por la École Polytechnique y Télécom Paris, es un gestor y regulador de reconocido prestigio que asume ahora la dirección de este nuevo ministerio estratégico.
¿Cuáles son las prioridades del ministerio? La adopción de un marco jurídico para la IA, la ampliación masiva de la formación de talentos especializados para responder a las necesidades del mercado y la aceleración de la digitalización de los servicios administrativos.