El anuncio puso fin a varios meses de especulaciones sobre el alcance exacto del programa y marca un nuevo paso en la renovación de la flota de helicópteros pesados de las fuerzas armadas marroquíes.
Un contrato confirmado, con detalles aún parciales
El Ministerio de las Fuerzas Armadas francés confirmó la existencia de este contrato en su informe de 2026 al Parlamento sobre exportaciones de armamento, precisando que entró en vigor durante 2025. El documento no detalla el importe específico del pedido de los diez Caracal, pero ofrece un indicador global revelador: los pedidos de armamento franceses procedentes de Marruecos se dispararon hasta los 532,1 millones de euros en 2025, frente a los 13,1 millones de euros del año anterior. Esta cifra, sin embargo, agrupa el conjunto de pedidos realizados por Rabat durante ese año y no puede atribuirse exclusivamente al programa Caracal. El mismo informe señala 83,3 millones de euros en entregas de armamento francés a Marruecos en 2025, junto con 42 autorizaciones de exportación concedidas durante el periodo.
Ni Airbus ni las autoridades marroquíes han comunicado el precio final del contrato, y hasta el momento no se ha hecho público ningún calendario de entregas. Se espera que estos detalles se vayan precisando a medida que avancen las conversaciones sobre mantenimiento y apoyo logístico, y a través de futuros informes franceses sobre la ejecución de los contratos de exportación.
Una negociación que se prolongó más de un año
Las conversaciones entre París y Rabat se intensificaron notablemente antes de la visita de Estado del presidente francés Emmanuel Macron a Marruecos, en octubre de 2024. En aquel momento, el Reino habría contemplado la adquisición de una flota mayor, de unos 18 aparatos, por un importe estimado entre 600 y 800 millones de euros. Sin embargo, no se formalizó ningún acuerdo de defensa durante esa visita presidencial. Las conversaciones continuaron durante varios meses sobre las especificaciones técnicas, el tamaño de la flota y las condiciones comerciales, hasta desembocar en un pedido reducido a diez unidades, presentado oficialmente en Dubái.
Este formato más modesto que las intenciones iniciales no debe interpretarse como un repliegue: refleja más bien un ajuste de las necesidades operativas y presupuestarias marroquíes, en un contexto en el que se están llevando a cabo varios programas de adquisición en paralelo. La elección del Caracal se produjo, además, en un entorno competitivo. Estados Unidos había promovido activamente el Sikorsky S-70i Black Hawk, buscando capitalizar su estrecha relación de defensa con Rabat. Marruecos, no obstante, mantuvo una estrategia de diversificación de proveedores, optando por la plataforma europea.
Un aparato concebido para misiones versátiles
El H225M es un helicóptero bimotor de la familia Super Puma/Cougar, que entró en servicio a mediados de la década de 2000. Diseñado para el transporte táctico, la búsqueda y rescate en combate (CSAR), las operaciones especiales y la evacuación médica, presenta, según los datos técnicos de Airbus, un peso máximo al despegue de unas 11 toneladas, una velocidad máxima de 324 km/h y una autonomía máxima de hasta 1.253 km con depósitos suplementarios.
Algunas cifras ayudan a situar el aparato:
- Capacidad de transporte: hasta 28 soldados totalmente equipados, o varios heridos en configuración de evacuación médica
- Autonomía estándar: aproximadamente 920 km, ampliable a 1.253 km con depósitos adicionales
- Carga útil: 4.750 kg
- Reabastecimiento en vuelo: capacidad adecuada para misiones de larga duración, en particular junto al A400M
El aparato también está diseñado para operar de día y de noche y en condiciones meteorológicas adversas, gracias a sistemas adaptados al vuelo a baja altitud.
Una configuración cercana a los estándares de exportación
Según la información disponible, los Caracal marroquíes contarán con una configuración comparable a la entregada a otros clientes de exportación: un sistema de doble torno para operaciones de rescate, un proyector y una torreta electroóptica e infrarroja Safran Euroflir 410 para vigilancia diurna y nocturna. Se espera que los aparatos incorporen ametralladoras de puerta, y Airbus ofrece de forma opcional un sistema de autoprotección de guerra electrónica capaz de detectar amenazas de radar, láser y misiles, y de desplegar contramedidas. Según la configuración elegida, el H225M puede llevar también lanzacohetes, ametralladoras adicionales y, en ciertas versiones de exportación, misiles guiados.
Estos aparatos sustituirán a la flota de Puma marroquí, en servicio desde hace más de cuarenta años, cuya progresiva obsolescencia hacía necesaria su renovación para mantener las capacidades de búsqueda y rescate en combate y de operaciones especiales de la Fuerza Aérea Real.
Una cooperación de defensa que se profundiza
Marruecos no es un nuevo usuario de la gama Airbus: la Gendarmería Real ya opera el H225 Super Puma, una variante pesada civil y parapública de la misma familia. El pedido de Caracal prolonga, por tanto, una relación industrial existente más que abrir una nueva, y se inscribe en un programa más amplio de modernización de la flota de helicópteros, que incluye también la recepción de helicópteros ligeros de entrenamiento H135M desde 2023 y, en paralelo, la entrega de helicópteros de ataque Boeing AH-64 Apache procedentes de Estados Unidos.
Este contrato se produce en un contexto político más favorable entre París y Rabat. El reconocimiento por parte de Francia de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en 2024, seguido de la visita de Estado de Macron en octubre de ese mismo año, contribuyó a restablecer contactos políticos y militares de alto nivel tras un periodo de tensiones. Un comité mixto de armamento, creado en julio de 2024, se puso en marcha para desarrollar la cooperación industrial y técnica entre ambos países. París y Rabat estudian además la creación de un centro de mantenimiento, reparación y revisión (MRO) en suelo marroquí, que podría a largo plazo dar soporte a los nuevos Caracal y, potencialmente, a otros operadores en África Occidental. Airbus ha indicado que dicho centro también beneficiaría a la sesentena de helicópteros del grupo ya en servicio en las fuerzas aéreas, navales y de gendarmería marroquíes.
Perspectivas
La cooperación militar franco-marroquí abarca ahora un espectro amplio: ejercicios conjuntos, entrenamiento en operaciones especiales, lucha antiterrorista, medicina militar, logística y seguridad marítima. La adquisición de los Caracal se enmarca en este contexto más amplio, más que como una transacción aislada. Los próximos hitos a seguir incluyen la publicación de un calendario de entregas, la estructuración del futuro centro MRO marroquí y las precisiones que aporten los próximos informes franceses sobre la ejecución del contrato, en particular en su vertiente financiera, que sigue sin comunicarse hasta la fecha.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos helicópteros Caracal ha pedido Marruecos?
Diez H225M Caracal, según el anuncio de Airbus Helicopters del 18 de noviembre de 2025.
¿Cuál es el importe del contrato?
No se ha hecho público. El informe de 2026 del Ministerio de las Fuerzas Armadas francés no desglosa esta cifra, que es distinta de los 532,1 millones de euros en pedidos totales de armamento francés realizados por Marruecos en 2025.
¿Qué aparatos sustituirán los Caracal?
La flota de Puma de la Fuerza Aérea Real Marroquí, en servicio desde hace más de cuarenta años.
¿Por qué Marruecos no eligió el Black Hawk estadounidense?
Pese a la promoción activa del Sikorsky S-70i por parte de Washington, Rabat priorizó la continuidad con su flota Airbus existente y una estrategia de diversificación de sus proveedores de defensa.