En un comunicado regulatorio publicado el 21 de septiembre en Londres, la compañía detalló el calendario de esta campaña. Se prevé que la operación completa se extienda durante unos veinte días, de los cuales entre doce y catorce corresponderán a la perforación propiamente dicha, y el resto a mediciones y otros trabajos realizados una vez alcanzada la profundidad objetivo.
Aprender de un intento anterior complicado
MOU-6 no es el primer intento en Guercif. En 2023, el pozo MOU-3 ya había atravesado varias formaciones con presencia de gas, confirmando su existencia en distintos niveles. Pero aquella campaña tropezó con un problema técnico: los daños causados a las formaciones durante la perforación impidieron evaluar correctamente su capacidad de producción. Dicho de otro modo, el gas estaba ahí, pero nadie podía afirmar con certeza a qué ritmo podría extraerse.
Esa es precisamente la dificultad que Predator asegura haber querido corregir con MOU-6. El pozo está diseñado para atravesar los yacimientos TGB-6 y A-Sand, pero con un enfoque distinto al empleado anteriormente. La compañía afirma haber adaptado los fluidos de perforación y la gestión de la presión con el objetivo de preservar mejor unas arenas finas y frágiles, especialmente vulnerables a daños mecánicos durante la perforación. Este enfoque más cauteloso responde directamente a las lecciones extraídas de perforaciones anteriores en el yacimiento.
Volúmenes de recursos significativos, aún por confirmar
El informe técnico independiente sobre MOU-6 da una idea de lo que está en juego. Según el escenario medio, los dos objetivos principales del pozo representan aproximadamente 123.000 millones de pies cúbicos de recursos contingentes recuperables, cerca de 3.500 millones de metros cúbicos.
El mismo informe plantea también un escenario más ambicioso: una trampa de gas mucho mayor, que abarca 81 km². Su potencial medio se estima en 664.500 millones de pies cúbicos recuperables, casi 19.000 millones de metros cúbicos. Sin embargo, esta cifra corresponde a recursos prospectivos no ponderados por riesgo, una categoría que significa que tanto la presencia como la continuidad de este gas todavía deben demostrarse mediante la perforación. Esta distinción, a menudo diluida en la comunicación sobre este tipo de proyectos, conviene subrayarla: entre un recurso identificado y una reserva explotable media la prueba de los resultados reales de perforación.
El caudal de producción, la verdadera prueba
El inicio de la perforación no garantiza en absoluto una futura explotación, un punto que la propia Predator no oculta en su comunicación. El resultado determinante llegará con las futuras pruebas de caudal, que deberán demostrar que el gas puede fluir de forma sostenida desde los yacimientos hasta el pozo, y en cantidades comercialmente viables. Esto es precisamente lo que MOU-3 no logró establecer en 2023, al no haberse preservado la integridad de las formaciones atravesadas.
Esta prueba de caudal constituye, por tanto, la etapa decisiva del proyecto. Un recurso abundante no tiene valor comercial si no puede extraerse a un ritmo suficiente y constante. Es este parámetro, más que el volumen bruto de gas presente, el que determinará si Guercif avanza hacia la explotación o permanece, por ahora, como una promesa geológica.
Una primera salida comercial modesta antes de la infraestructura pesada
Si las pruebas resultan concluyentes, Predator contempla una primera fase comercial deliberadamente limitada. El gas podría venderse directamente a industriales marroquíes en forma de gas natural comprimido, transportado en camiones. El modelo en estudio prevé una producción de hasta 20 millones de pies cúbicos diarios, un nivel que permitiría comenzar la comercialización sin esperar a la construcción de una infraestructura de transporte pesada.
Este enfoque progresivo tiene un evidente interés estratégico para un proyecto todavía rodeado de incertidumbre técnica: limita la inversión inicial mientras el recurso sigue siendo caracterizado. Un volumen de producción mayor podría justificar posteriormente una conexión al gasoducto Magreb-Europa, cuyo trazado pasa a menos de diez kilómetros de los pozos de Predator en Guercif. Esta cercanía constituye una baza importante para la compañía si los volúmenes llegaran a superar lo que permite el transporte por camión.
Calendario y cifras clave de la operación
- Inicio de la perforación: 19 de septiembre de 2026
- Duración total estimada: aproximadamente 20 días, de los cuales 12 a 14 de perforación
- Profundidad objetivo del pozo MOU-6: aproximadamente 925 metros
- Recursos contingentes recuperables (escenario medio, objetivos principales): 123.000 millones de pies cúbicos (~3.500 millones de m³)
- Potencial prospectivo no ponderado por riesgo (trampa ampliada de 81 km²): 664.500 millones de pies cúbicos (~19.000 millones de m³)
- Primera salida comercial contemplada: hasta 20 millones de pies cúbicos diarios, vendidos como GNC a industriales marroquíes
Lo que representa Guercif en la estrategia gasística de Marruecos
Marruecos importa la mayor parte del gas natural que consume, una dependencia que pesa sobre su factura energética y sus decisiones industriales. En este contexto, cualquier proyecto de exploración con potencial de derivar en producción local, aunque sea modesta en su fase inicial, adquiere una relevancia particular. Guercif no está llamado, según el conocimiento geológico actual, a transformar por sí solo la ecuación energética del país. Pero un suministro local de gas natural comprimido, aunque limitado a algunos industriales de la región de Oriental, representaría una diversificación bienvenida frente a unas importaciones expuestas a la volatilidad de los mercados internacionales.
La cercanía del gasoducto Magreb-Europa añade otra dimensión al proyecto. Si los volúmenes extraídos llegaran a crecer más allá de lo que permite el transporte por camión, esta infraestructura existente ofrecería una opción de conexión sin necesidad de construir una nueva red de transporte a larga distancia. Este argumento, sin embargo, sigue condicionado a resultados de perforación y de pruebas que todavía no se han obtenido.
Una etapa más, no una conclusión
Predator presenta MOU-6 como el pozo capaz de transformar los recursos ya identificados en Guercif en reservas realmente explotables. La formulación es cautelosa, y debe serlo: la compañía ya vivió, con MOU-3, la experiencia de una perforación que reveló gas sin permitir evaluar su potencial de producción. Si esta vez la perforación y las pruebas de caudal confirman las expectativas, Predator afirma que avanzará hacia una concesión de explotación y finalizará la financiación de un primer proyecto de gas en el yacimiento.
Ese camino sigue siendo, no obstante, largo. Entre un pozo que alcanza su profundidad objetivo y una producción comercial efectiva median varias etapas regulatorias y financieras. Las próximas semanas, con los resultados de las pruebas de caudal, dirán si Guercif cambia de estatus, de zona prometedora a yacimiento en desarrollo, o si permanece, como ocurrió tras MOU-3, como un expediente a la espera de aclaración técnica.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe demostrar el pozo MOU-6?
Debe establecer si el gas identificado en Guercif puede extraerse a un ritmo suficiente para su explotación comercial, algo que el anterior pozo, MOU-3, no logró confirmar debido a los daños sufridos por las formaciones durante la perforación.
¿Cuándo se conocerán los resultados de la perforación?
La perforación comenzó el 19 de septiembre y se prevé que la operación completa, incluidas las mediciones, dure alrededor de veinte días. Las pruebas de caudal, que determinarán el potencial comercial real, llegarán después de esta fase.
¿Cuál sería la primera salida comercial del gas si el proyecto tiene éxito?
Predator contempla venderlo a industriales marroquíes en forma de gas natural comprimido, transportado en camiones, con una producción de hasta 20 millones de pies cúbicos diarios.
¿Podría utilizarse el gasoducto Magreb-Europa?
Pasa a menos de diez kilómetros de los pozos de Predator en Guercif, lo que lo convierte en una opción viable para una futura conexión si los volúmenes de producción llegaran a superar lo que permite el transporte por camión.