Esta cita bienal, organizada desde 1996, se ha convertido en el gran escaparate de la industria aeronáutica, espacial y de defensa china. Según los organizadores, se esperan más de 1.100 expositores de cerca de 50 países y regiones, con más de 3.000 piezas expuestas, de las cuales alrededor del 10 % se presentan por primera vez, y más de 170 aeronaves. He revisado el programa anunciado para distinguir lo que es innovación real de lo que es comunicación.
Por qué es importante este salón
Airshow China no es un salón como los demás. En Le Bourget o Farnborough, los grandes fabricantes occidentales dominan el calendario. En Zhuhai, es China la que muestra lo que produce y, a veces, lo que nunca había exhibido. Las fuerzas armadas participan directamente, lo que da al evento una doble dimensión, comercial y política.
Esta doble naturaleza se deriva de la organización de la industria china. Los grandes grupos aeronáuticos y de defensa son empresas estatales, y sus escaparates sirven tanto para seducir a compradores extranjeros como para transmitir un mensaje de modernización. Por eso cada edición es objeto de una lectura atenta, tanto por parte de los clientes potenciales como de los estados mayores vecinos o rivales.
Las cifras anunciadas
Estos son los principales datos comunicados por los organizadores:
- Más de 1.100 expositores de cerca de 50 países y regiones
- Más de 3.000 piezas expuestas, de las cuales alrededor del 10 % aparecen por primera vez
- Más de 170 aeronaves presentes
- Siete días de salón, del 7 al 13 de diciembre
Estas cifras son proyecciones previas al salón. Los balances publicados después del evento, ya sea sobre la afluencia o los contratos anunciados, a veces difieren notablemente de las previsiones. No obstante, una proporción de novedades de aproximadamente el 10 % sigue siendo un indicador del ritmo de innovación que la industria china quiere mostrar.
La fuerza aérea china promete estrenos
Es la parte más esperada. La Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (EPL) ha anunciado que presentará por primera vez varios tipos de equipos importantes, así como equipos mejorados. Destaca las «fuerzas de combate de nueva calidad», una expresión procedente de la doctrina oficial china que designa las capacidades consideradas más avanzadas, basadas en la información, la inteligencia artificial y la autonomía.
El alcance anunciado es amplio: reconocimiento, alerta temprana, defensa aérea, apoyo, operaciones aerotransportadas, aplicaciones no tripuladas, equipos inteligentes y municiones. Esta lista dice mucho. Indica que Pekín no desea exhibir únicamente aviones de combate, sino también el ecosistema que los hace eficaces: sensores, aviones de detección, logística y sistemas no tripulados.
Esta orientación coincide con una tendencia observada en numerosos ejércitos. El peso del caza pilotado, considerado de forma aislada, retrocede en favor de sistemas en red, donde drones, aviones de detección y municiones de precisión operan de forma conjunta. Que China decida comunicar sobre estos ámbitos sugiere que los considera lo bastante maduros para mostrarlos, al menos en parte. La edición de 2024 ya permitió al público descubrir por primera vez el caza furtivo J-35A, lo que ilustra cómo Zhuhai sirve de escenario de lanzamiento.
Drones y equipos inteligentes, el verdadero terreno de innovación
Entre los anuncios, las aplicaciones no tripuladas y los llamados equipos inteligentes son probablemente los que merecen mayor atención. Los drones han cambiado la manera de hacer la guerra aérea, como han demostrado los conflictos recientes en Ucrania y Nagorno-Karabaj. Permiten saturar las defensas del adversario, realizar misiones de reconocimiento a menor coste o acompañar a aeronaves tripuladas.
China ya es un importante exportador de drones armados, sobre todo hacia Oriente Medio, Asia y África. Las novedades que se presenten en diciembre permitirán juzgar si Pekín busca ampliar esa posición hacia sistemas más autónomos o más integrados, por ejemplo drones que colaboran con aviones de combate. Sin embargo, mantengo la cautela: el término «inteligente» se utiliza de forma muy amplia en la comunicación oficial y abarca realidades técnicas muy variables, desde la simple asistencia al pilotaje hasta capacidades de autonomía mucho más avanzadas.
Un escaparate internacional con Rusia y los Emiratos
En cuanto a las demostraciones en vuelo, el equipo acrobático Bayi de la fuerza aérea china estará en el programa. Según la información comunicada, la patrulla rusa Caballeros Rusos ha confirmado oficialmente su participación, y la patrulla Fursan Al Emarat de los Emiratos Árabes Unidos también debería ser invitada.
Estas presencias no son anodinas. La participación rusa ilustra la cercanía entre Moscú y Pekín, mientras que Rusia, sometida a sanciones occidentales, busca mantener escaparates internacionales para su industria. La invitación a los Emiratos responde a una lógica de apertura hacia el Golfo, donde China desarrolla sus alianzas económicas y, de forma más discreta, militares. Los Emiratos mantienen además estrechas relaciones con Estados Unidos y Europa, lo que recuerda que los países del Golfo diversifican sus proveedores sin escoger bando.
La marina se suma en Gaolan
Otra novedad de esta edición: la Marina del EPL se apoyará en el puerto de Gaolan para exponer de forma estática sus buques en servicio y presentar en tierra vehículos blindados anfibios y otros equipos. Los organizadores hablan de una exposición concentrada y a gran escala de equipos navales en servicio.
El salón, hasta ahora esencialmente aeronáutico, se extiende así al ámbito naval y anfibio. Para China, es una forma de destacar el crecimiento de su flota, que numerosos analistas occidentales describen como la más numerosa del mundo en cantidad de buques. Sin embargo, esta comparación cuantitativa debe matizarse con la cuestión de las capacidades reales, la experiencia operativa y la proyección a larga distancia. En el contexto de las tensiones en el mar de China Meridional y en el estrecho de Taiwán, los países vecinos leerán la presentación de capacidades anfibias a través de ese prisma.
El sector espacial, prolongación natural de lo aéreo
El apartado aeroespacial será uno de los más seguidos. El CZ-10B (Larga Marcha 10B) y un sistema de recuperación en el mar mediante red se presentarán por primera vez. Los organizadores anuncian la mayor exposición de cohetes pesados y reutilizables jamás organizada en Airshow China.
La reutilización de los lanzadores se ha convertido en un reto económico y estratégico de primer orden desde que SpaceX demostró que podía reducir los costes de acceso al espacio. China, a través de programas públicos y de empresas privadas, se esfuerza por cerrar la brecha. La recuperación con red en el mar pretende recuperar las etapas de los cohetes sin dejar que se destruyan, un enfoque distinto del aterrizaje vertical sobre una barcaza popularizado por la empresa estadounidense.
Esta temática se enmarca también en las ambiciones lunares de Pekín, que ha anunciado el objetivo de que astronautas chinos aterricen en la Luna antes de 2030, con la familia de lanzadores Larga Marcha 10 asociada a este programa. Ver estos equipos expuestos permite medir el avance del proyecto, aunque recordando que un equipo expuesto no equivale a la validación de su rendimiento en vuelo.
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Entre la transparencia y la comunicación
Este tipo de salón admite varias lecturas. Los observadores favorables a Pekín ven en él la promoción legítima de una industria que se ha desarrollado en pocas décadas y que ofrece a los países en desarrollo alternativas a menudo más baratas, y con menos condicionantes políticos, que las ofertas occidentales. Este argumento pesa en varias regiones del mundo.
Los analistas más críticos subrayan que el salón también forma parte de la comunicación estratégica. Señalan que el rendimiento real de muchos equipos no puede verificarse de forma independiente, y que unas demostraciones bien coreografiadas no dicen nada sobre la fiabilidad en servicio, el mantenimiento o la interoperabilidad. Algunos recuerdan además que las exportaciones de armamento chino plantean dudas sobre el cumplimiento de las normas internacionales.
Entre ambas lecturas, la posición más útil consiste, a mi juicio, en distinguir lo que se muestra de lo que se demuestra. Una aeronave expuesta confirma la existencia de un programa. Solo los resultados de explotación, los contratos firmados y, en su caso, el empleo operativo permiten juzgar su valor.
Lo que seguiré en diciembre
Tres elementos me parecen prioritarios. El primero es el nivel de detalle de la información sobre los sistemas no tripulados y las redes de mando, que dirá dónde se encuentra realmente China en materia de autonomía. El segundo es la naturaleza de las delegaciones extranjeras y de los contratos anunciados, que aclararán su lugar en el mercado mundial del armamento y de la aviación civil. El tercero es el avance concreto de los lanzadores reutilizables, más allá de las maquetas.
Airshow China 2026 será menos un espectáculo que un indicador: de cómo quiere presentarse China y de lo que sus socios y rivales decidan retener. Queda una pregunta abierta: ¿se traducirá esta afirmación industrial en una presencia duradera en los mercados de exportación o seguirá siendo ante todo un instrumento de prestigio?
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo y dónde se celebra Airshow China 2026?
Del 7 al 13 de diciembre de 2026, en Zhuhai, en la provincia de Guangdong, en el sur de China.
¿Qué innovaciones militares se han anunciado?
La Fuerza Aérea del EPL presentará varios equipos inéditos en los ámbitos del reconocimiento, la alerta temprana, la defensa aérea, las aplicaciones no tripuladas y las municiones. Los detalles técnicos aún no se conocen.
¿Qué patrullas acrobáticas se han anunciado?
El equipo chino Bayi, los Caballeros Rusos, cuya participación está confirmada, y Fursan Al Emarat de los Emiratos Árabes Unidos, que debería ser invitado.
¿Qué habrá de nuevo en el sector espacial?
El CZ-10B y un sistema de recuperación en el mar mediante red se presentarán por primera vez, en la mayor exposición de cohetes pesados y reutilizables de la historia del salón, según los organizadores.