Mandos militares, formadores y alumnos participaron en esta sesión, enmarcada en la preparación para las exigencias de protección de la población civil durante las operaciones de mantenimiento de la paz.
Esta iniciativa se inscribe en un contexto en el que las misiones de la ONU exponen a los contingentes a múltiples amenazas: violencia física, reclutamiento de niños y violencia sexual relacionada con los conflictos. Para un país como Marruecos, contribuyente habitual de tropas, el dominio de estos estándares condiciona tanto la eficacia operativa como la credibilidad internacional.
Un compromiso histórico con las operaciones de mantenimiento de la paz
Marruecos participa en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas desde la década de 1960. Según los datos publicados por las Naciones Unidas en Marruecos y diversos informes recientes, más de 84 000 militares marroquíes han sido desplegados en una quincena de operaciones. Actualmente, el Reino figura entre los principales contribuyentes africanos, con entre 1 500 y 1 700 efectivos uniformados en misiones como la MINUSCA en la República Centroafricana, la MONUSCO en la República Democrática del Congo, la MINUSS en Sudán del Sur y la UNISFA en Abyei, según las cifras consolidadas por el Departamento de Operaciones de Paz y las declaraciones oficiales marroquíes.

Estos despliegues se desarrollan en entornos donde la protección de los civiles es con frecuencia un mandato prioritario del Consejo de Seguridad. La política de la ONU de 2023 sobre la protección de los civiles define esta tarea como un conjunto de actividades integradas y coordinadas destinadas a prevenir, disuadir o responder a las amenazas de violencia física contra los civiles, dentro de los límites de las capacidades de la misión y sin perjuicio de la responsabilidad primordial del Estado anfitrión. Los contingentes marroquíes operan en contextos en los que esta responsabilidad choca con frecuencia con limitaciones logísticas, actores armados no estatales y dinámicas locales complejas.
La Escuela de Idiomas de las Fuerzas Armadas Reales, un centro dedicado a la formación lingüística y técnica de oficiales y suboficiales, ofrece un marco propicio para este tipo de sesión. Tradicionalmente centrada en el aprendizaje de lenguas operativas (inglés, francés y otras lenguas estratégicas), contribuye a la interoperabilidad de las fuerzas en entornos multinacionales. La celebración de la CPOC-26 en sus instalaciones subraya la articulación entre las competencias lingüísticas y el saber hacer en materia de protección.

La protección integral de los civiles como enfoque integrado
La formación CPOC-26 se alinea con los marcos de referencia elaborados por el Servicio Integrado de Capacitación del Departamento de Operaciones de Paz de las Naciones Unidas. Estos materiales, dirigidos principalmente a los responsables militares de nivel táctico, combinan la protección de los civiles en sentido estricto, la protección de la infancia y la prevención de la violencia sexual relacionada con los conflictos. Incluyen ejercicios de planificación, evaluaciones de amenazas y escenarios prácticos destinados a integrar estas dimensiones en los procesos de mando.
Al observar la evolución reciente, constato que este enfoque responde a una crítica recurrente a las formaciones anteriores: su fragmentación. Aislar la protección de los civiles de la protección de la infancia o de la violencia sexual limitaba la pertinencia operativa. La versión «integral» busca una visión de conjunto, adaptada a las realidades de las misiones contemporáneas, en las que estas amenazas se entrecruzan.
Los detalles precisos del contenido impartido en esta primera sesión en la Escuela de Idiomas aún no se han hecho públicos de forma detallada. La información disponible se limita al marco general facilitado por la organización: participación de mandos, formadores y alumnos, y orientación hacia las exigencias de las operaciones de mantenimiento de la paz. Es razonable suponer, a la luz de los estándares de la ONU, que la sesión abordó los marcos jurídicos (derecho internacional humanitario, derechos humanos), las responsabilidades de los contingentes y las modalidades de coordinación con los componentes civiles y policiales de las misiones.
Puntos clave del enfoque CPOC según los marcos de referencia de la ONU
- Integración de la protección de los civiles, la protección de la infancia y la lucha contra la violencia sexual relacionada con los conflictos
- Enfoque en el nivel táctico (comandantes de batallón y estado mayor)
- Herramientas de planificación y evaluación de amenazas
- Posible uso en la fase previa al despliegue o durante la misión
Esta formación se produce cuando Marruecos ya cuenta con un Centro de Excelencia para las operaciones de mantenimiento de la paz, que se está poniendo en marcha de forma progresiva y que está destinado a acoger formaciones sobre temáticas afines, incluida la protección de los civiles, según declaraciones anteriores de responsables marroquíes y los acuerdos de colaboración con las Naciones Unidas.
Desafíos estratégicos y puntos de debate
Desde el punto de vista geopolítico, esta sesión refuerza la posición de Marruecos como formador y contribuyente en el espacio francófono y africano. El Reino participa activamente en la Asociación Triangular con las Naciones Unidas para el fortalecimiento de las capacidades de mantenimiento de la paz, y ya se han organizado en su territorio varias formaciones en francés. En una cuenca mediterránea marcada por la inestabilidad en el Sahel, Libia o Oriente Próximo, la capacidad de preparar a los contingentes según los estándares contemporáneos de protección constituye un activo tanto diplomático como operativo.
Sin embargo, persisten debates sobre la eficacia real de los mandatos de protección de civiles. Algunos observadores militares y analistas subrayan que los contingentes, incluso bien formados, siguen limitados por las reglas de enfrentamiento, los medios disponibles y la responsabilidad primordial del Estado anfitrión. Otros destacan los éxitos parciales observados en determinadas misiones, sin dejar de señalar los costes humanos: las Naciones Unidas han rendido homenaje en varias ocasiones a cascos azules marroquíes caídos en acto de servicio, y más de 60 militares marroquíes han perdido la vida desde el inicio de la participación del Reino.
La articulación con otros compromisos recientes de Marruecos, como la preparación de personal para la Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza (formaciones recogidas a partir del verano de 2026 según fuentes mediáticas israelíes y marroquíes), ilustra una diversificación de los perfiles de intervención. Estos contextos no son idénticos a las misiones clásicas de mantenimiento de la paz, pero comparten la exigencia de una interacción bien gestionada con las poblaciones civiles.
En el plano interno, la celebración de la sesión en la Escuela de Idiomas en lugar de hacerlo exclusivamente en el Centro de Excelencia de Benslimane puede reflejar la voluntad de anclar estas formaciones en el tejido existente de centros de las Fuerzas Armadas Reales, o de aprovechar las capacidades lingüísticas para públicos mixtos. Ninguna declaración oficial detallada ha precisado aún los motivos de esta elección de sede.

Perspectivas abiertas
Esta primera sesión CPOC-26 marca una etapa en la adaptación continua de las Fuerzas Armadas Reales a la evolución de las normas de la ONU. Se inscribe en una trayectoria más amplia que incluye el fortalecimiento del Centro de Excelencia, las alianzas de formación y la participación activa en los debates africanos e internacionales sobre la protección de la infancia en los conflictos armados.
Queda por ver cómo se traducirán estas formaciones en la preparación de los contingentes desplegados y si darán lugar a sesiones posteriores abiertas a socios regionales. En un entorno en el que las amenazas contra los civiles son cada vez más complejas, la capacidad de los países contribuyentes de tropas para integrar de manera coherente las dimensiones de protección condiciona no solo el rendimiento de las misiones, sino también la legitimidad política de las propias operaciones de mantenimiento de la paz.
La información pública detallada sobre el desarrollo exacto de la sesión CPOC-26 sigue siendo limitada por el momento. Los avances futuros, ya procedan de las Fuerzas Armadas Reales o de los socios de la ONU, permitirán medir su alcance con mayor precisión.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la protección integral de los civiles (CPOC)?
Es un marco de formación de las Naciones Unidas que combina la protección de los civiles, la protección de la infancia y la prevención de la violencia sexual relacionada con los conflictos, dirigido principalmente a militares de nivel táctico en operaciones de mantenimiento de la paz.
¿Qué dimensión tiene la contribución marroquí a las operaciones de mantenimiento de la paz?
Según los datos de la ONU y de Marruecos, el Reino ha desplegado a más de 84 000 militares desde la década de 1960 y mantiene actualmente entre 1 500 y 1 700 efectivos en varias misiones africanas.
¿Por qué se celebró esta formación en la Escuela de Idiomas de las Fuerzas Armadas Reales?
El centro forma tradicionalmente a mandos en los idiomas y las competencias técnicas necesarios para la interoperabilidad internacional. La celebración de la CPOC-26 en sus instalaciones sitúa la formación en protección dentro del marco de preparación para las operaciones multinacionales. Los motivos precisos de la elección de sede no se han detallado públicamente.
¿Está esta sesión vinculada al Centro de Excelencia para las operaciones de mantenimiento de la paz?
Persigue el mismo objetivo de fortalecimiento de capacidades, pero se desarrolla en otro centro de las Fuerzas Armadas Reales. El Centro de Excelencia de Benslimane continúa su desarrollo en paralelo sobre temáticas afines.