El 10 de septiembre de 2026, Anthropic publicó su tercer informe sobre los usos maliciosos de sus modelos de inteligencia artificial desde marzo de 2025. Un pasaje captó la atención tanto de las cancillerías como de los especialistas en armamento. Anthropic afirma haber identificado una célula de actores maliciosos con base en el norte de Yemen, que llevaba a cabo tres programas de desarrollo de armas.
Quiero precisar desde el principio lo que el informe establece y lo que no establece, porque varias versiones de la noticia, entre ellas la del Daily Mail, van más allá del texto original. Esta precisión es importante para medir el alcance real del asunto.
Lo que dice el informe de Anthropic
Según la AFP, los tres programas eran un cohete guiado que utilizaba un ordenador de vuelo comercial de tipo teléfono móvil, con guiado terminal, un misil balístico de varias etapas con un objetivo de alcance superior a los 2.000 kilómetros, y un misil de varias variantes, una de ellas con un planeador hipersónico.
La contribución atribuida a Claude es concreta. La célula habría utilizado Claude Code en lugar de ingenieros de software para escribir los programas de guiado, navegación y control, es decir, los que orientan y estabilizan un artefacto en vuelo. Según el informe, la herramienta ayudó en particular a estimar la posición del artefacto, a ajustar parámetros de control y a ejecutar una cadena de compilación del firmware. Tras un disparo fallido, también ayudó a analizar el fracaso.
Anthropic describe una elusión metódica de sus protecciones. Sus mecanismos de seguridad bloquearon una parte de las solicitudes, pero no todas. Los actores emplearon diversas tácticas y repartieron su trabajo en varias sesiones, de modo que ninguna petición aislada pareciera sospechosa.
Un disparo de prueba aparentemente fallido
El punto más importante es también el que más a menudo se omite. Anthropic escribe que no tiene pruebas de que los actores lograran poner en servicio un dispositivo operativo, pero precisa que realizaron un disparo de prueba de un cohete guiado. La prueba parece haber fracasado: unas horas después, los actores volvieron a consultar a Claude para entender por qué.
Nada en el informe permite, por tanto, afirmar que estos trabajos desembocaran en misiles utilizados en un ataque. La afirmación recogida por algunos medios, según la cual armas surgidas de este programa habrían alcanzado Arabia Saudí, no figura en las fuentes que he podido consultar. Debe tratarse como no respaldada mientras ningún elemento la confirme.
Anthropic aporta un matiz que también limita el alcance de sus propias protecciones. Dispone de indicios de que los actores ya habían construido un conjunto de herramientas de simulación fuera de línea, independiente tanto de Claude como de los entornos de ingeniería habituales, como MATLAB. Dicho de otro modo, incluso tras el cierre de las cuentas, una parte del conocimiento adquirido o reunido seguía siendo utilizable.
Los hutíes, una atribución que sigue siendo indirecta
Anthropic no nombra a los hutíes. El razonamiento de los observadores es geográfico: el norte de Yemen, incluida Saná, está controlado por los rebeldes hutíes respaldados por Irán. El Financial Times, citado por Iran International, informó de que la célula parecía vinculada al movimiento.
Esta atribución es plausible, pero sigue siendo una inferencia. Se inscribe en un contexto militar tenso. Los hutíes llevan a cabo una ofensiva para ampliar su territorio y, según la Associated Press, buscan dañar las exportaciones de petróleo saudíes. Además, reivindicaron al día siguiente de la publicación del informe el control de una isla del mar Rojo situada en medio del estrecho de Bab el-Mandeb, una vía marítima estratégica.
🔺🇾🇪🚨 Les Houthis dévoilent une vidéo de leur arsenal de missiles et de drones, dont des engins présentés comme hypersoniques.
Une démonstration de force après leurs menaces contre l’#Arabiesaoudite 🇸🇦, le #Pakistan 🇵🇰 et la #Turquie 🇹🇷.
#Yémen #Houthis #Iran #Saudi #USA https://t.co/gFwQNgM511
— Silicon Valley (@SiliconValleyMa) October 13, 2026
Las reservas de los especialistas
Considero útiles dos lecturas, que solo se oponen en apariencia.
La primera es escéptica sobre las capacidades reales. Trevor Ball, analista de Armament Research Services, estima que los hutíes «podrían estar explorando» lo hipersónico al consultar a Claude, pero que están muy lejos de disponer de los medios de producción y de las competencias técnicas para fabricarlo. Escribir un programa de guiado no basta: hacen falta materiales, motores, pruebas en vuelo y una cadena industrial.
La segunda insiste en la dinámica. Adam Baron, investigador del think tank New America, recuerda que el movimiento ha sabido seguir la evolución tecnológica. En el mar Rojo, los hutíes ya han demostrado su capacidad para emplear drones y misiles de bajo coste contra objetivos costosos.
No creo que estas dos lecturas se contradigan. La IA no convierte de la noche a la mañana a un grupo armado en una potencia balística. Sí puede, en cambio, reducir el coste de una parte del trabajo, la del software y la documentación, que hasta ahora exigía ingenieros escasos y difíciles de contratar.
Por qué importa
Lo que ilustra este asunto es el desplazamiento de un cuello de botella. Durante mucho tiempo, la proliferación balística se apoyó en los controles a la exportación, en componentes difíciles de obtener y en competencias concentradas en unos pocos países. Los modelos de IA actúan sobre este último factor. Condensan conocimientos técnicos dispersos y asisten a usuarios que no tienen una formación completa.
Esto plantea tres cuestiones.
- Para los desarrolladores de IA, la dificultad está en distinguir una petición legítima de ingeniería de una petición militar cuando las solicitudes se fragmentan. Anthropic indica haber puesto en marcha clasificadores destinados a detectar las solicitudes relacionadas con explosivos de alto rendimiento y con el desarrollo de armas, lo que supone que las primeras defensas eran insuficientes.
- Para los Estados, la regulación de la IA se convierte también en un asunto de contraproliferación, tratado hasta ahora sobre todo por los regímenes de control de tecnologías de misiles.
- Para los actores regionales, en particular Arabia Saudí, cuyas infraestructuras energéticas están expuestas, la amenaza reside menos en un misil hipersónico hipotético que en la mejora progresiva de la precisión de armas ya disponibles.
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Los límites de la transparencia de Anthropic
También hay que mirar este informe por lo que es: un documento publicado por el propio desarrollador de Claude. Puede leerse como un acto de transparencia, ya que la empresa expone un fallo parcial de sus protecciones. También cabe recordar que solo disponemos de su versión de los hechos, sin acceso a los registros de conversación ni verificación independiente. Anthropic indica haber bloqueado todas las cuentas que pudo vincular a la célula y haber compartido su información con socios públicos y privados. El número de cuentas, su duración de actividad y la proporción de solicitudes efectivamente bloqueadas no se precisan en las fuentes que he consultado.
Observo, por último, que otros desarrolladores probablemente se enfrentan a usos comparables sin documentarlos públicamente. El caso de Anthropic nos informa tanto sobre su política de divulgación como sobre la magnitud del fenómeno.
Qué hay que vigilar
A corto plazo, tres elementos permitirán ver con más claridad: una eventual confirmación oficial de la atribución a los hutíes, nuevos disparos de prueba documentados en la región y la reacción de los reguladores estadounidenses y europeos ante estas revelaciones. Sigo siendo prudente respecto a la idea de una ruptura estratégica. No lo soy respecto a la idea de que la cuestión de la IA y la proliferación se plantea ya de forma concreta, y no solo teórica.
Preguntas frecuentes
¿Utilizaron realmente los hutíes Claude?
Anthropic habla de una célula con base en el norte de Yemen, sin nombrarla. Los hutíes controlan esa zona y la prensa les atribuye la actividad, pero ese vínculo sigue siendo una deducción.
¿Se utilizaron estos misiles contra Arabia Saudí?
Ninguna de las fuentes consultadas lo confirma. Anthropic afirma no tener pruebas de que se haya desplegado un dispositivo operativo. Solo se menciona un disparo de prueba de un cohete guiado, que parece haber fracasado.
¿Puede la IA bastar por sí sola para fabricar un misil?
No. Según los expertos citados, puede ayudar a escribir software y a analizar fallos, pero la fabricación exige componentes, medios industriales y pruebas que ningún modelo sustituye.
¿Qué hizo Anthropic?
La empresa indica haber bloqueado las cuentas identificadas, compartido información con socios y desplegado nuevos clasificadores contra las solicitudes relacionadas con armamento.