El fabricante europeo ya no se limita a hablar de producción en Marruecos: habla de laboratorios, universidades y subcontratistas capaces de subir de categoría.
- Airbus quiere profundizar su cooperación industrial con Marruecos.
- El grupo lleva 75 años en el país y emplea a unas 1.200 personas.
- Más de 100 proveedores locales trabajan con él.
- La siguiente etapa se centra en la investigación, la innovación y la formación de los jóvenes.
Al margen de la octava edición del Salón Internacional de la Aeronáutica y del Espacio de Marrakech, Gabriel Semelas, que dirige Airbus para África y Oriente Medio, detalló el rumbo que pretende dar a esta relación. He querido leer estos anuncios con cierta distancia, separando lo que está establecido de lo que sigue siendo una ambición.
Setenta y cinco años de presencia
Gabriel Semelas insistió en un punto de partida: el grupo opera en Marruecos desde hace aproximadamente tres cuartos de siglo. La cifra concuerda con la fecha que menciona para la implantación de tres sociedades industriales del grupo en el reino, 1951. Pocos fabricantes aeronáuticos pueden presumir de una continuidad semejante en un mismo territorio.
Esta antigüedad no es solo un argumento de comunicación. Significa que, para Airbus, Marruecos no es una apuesta reciente, sino un centro de producción consolidado, con su experiencia técnica, sus hábitos de cualificación y sus relaciones de confianza con los grandes contratistas. Sobre esa base el directivo proyecta una nueva etapa.
Lo que se fabrica sobre el terreno
Las tres entidades presentes en el país producen estructuras de aviones y piezas de materiales compuestos. Estas dos familias de actividades están en el corazón de la fabricación aeronáutica moderna. Los materiales compuestos, más ligeros que las aleaciones metálicas tradicionales, permiten reducir el consumo de combustible de las aeronaves, pero su uso exige procesos rigurosamente controlados y operarios formados.
Producir este tipo de piezas en Marruecos supone, por tanto, depositar cierta confianza en el tejido industrial local. Es también un indicador del nivel de exigencia al que se enfrenta hoy el país.
La integración de Spirit AeroSystems
Preguntado por la adquisición de Spirit AeroSystems, ya completada, Gabriel Semelas explicó que Airbus había absorbido en sus propias estructuras las actividades que este proveedor desempeñaba anteriormente. Citó los materiales compuestos, las estructuras complejas y la electrónica aeronáutica embarcada.
Queda una incógnita importante: las declaraciones recogidas no precisan qué cambia en la práctica esta integración para las plantas marroquíes, en términos de carga de trabajo, inversión o empleo. Prefiero no extrapolar. Este asunto merece una verificación con Airbus y las autoridades industriales marroquíes antes de extraer ninguna conclusión. Lo que sí puede afirmarse es que el fabricante refuerza su control directo sobre tecnologías que considera estratégicas, lo que puede modificar el equilibrio con sus subcontratistas.
Un giro hacia la investigación y la formación
El hilo conductor de la entrevista es el siguiente: tras instalar la producción, Airbus quiere contribuir a construir en Marruecos capacidades de investigación y tecnología. Para ello, el grupo prevé ampliar sus colaboraciones con las universidades y establecer alianzas en investigación y desarrollo, innovación y formación de jóvenes.
Este desplazamiento es significativo. El atractivo de Marruecos para la aeronáutica se ha basado durante mucho tiempo en argumentos clásicos: costes contenidos, proximidad a Europa, infraestructuras especializadas. Poner el acento en la investigación equivale a apuntar a funciones de mayor valor añadido, las que conciben y mejoran los procesos en lugar de limitarse a ejecutarlos. Pero, por ahora, se trata de una orientación. En esta entrevista no se comunicó ningún presupuesto, calendario ni objetivo cifrado.
El Centro de Excelencia Manufacturera Africano
En concreto, el directivo destacó la firma de un acuerdo de consorcio vinculado al Centro de Excelencia Manufacturera Africano. A su juicio, este texto supone un avance para la investigación y la tecnología, y permitirá a Airbus poner su experiencia al servicio del ecosistema industrial marroquí, en particular para consolidar su cadena de suministro.
Todavía faltan los elementos que permitirían evaluar el alcance del proyecto: quién participa en el consorcio, con qué medios, en qué lugar y con qué calendario. Estos parámetros marcarán la diferencia entre una verdadera herramienta de transferencia de conocimientos y una estructura sobre todo simbólica. Les daré seguimiento en próximos artículos.
Programas que tiran de la demanda
El contexto industrial respalda este refuerzo. Airbus indica una actividad en aumento en varias de sus familias de aviones, en particular el A220, el A350 y el A330. Cuando los ritmos de producción aumentan, la presión recae sobre los proveedores, cuya capacidad para entregar a tiempo piezas conformes resulta decisiva.
En ese marco, el directivo defendió apoyarse en proveedores y capacidades de la talla de los que existen en Marruecos. En un sector donde los retrasos en el suministro han frenado las entregas en los últimos años, contar con socios fiables y diversificados se ha convertido en un imperativo estratégico, además de una cuestión de costes.
Las cifras que ofrece Airbus
Todas las cifras siguientes proceden de las declaraciones de Gabriel Semelas y no han sido verificadas de forma independiente.
- Unas 1.200 personas empleadas directamente en Marruecos
- Más de 100 proveedores locales en la red
- Más de 10.000 empleos cualificados vinculados a la actividad del grupo
- Tres sociedades industriales implantadas desde 1951
Conviene subrayar un punto: la cifra de más de 10.000 empleos abarca, al parecer, puestos indirectos, sin que se detalle el método de cálculo. Debe leerse, por tanto, como un orden de magnitud y no como un dato auditado.
Oportunidades y reservas
En el capítulo de las oportunidades, un refuerzo de la investigación y la formación puede ampliar la reserva de competencias técnicas del país y facilitar la incorporación de jóvenes titulados a profesiones exigentes. Para los proveedores locales, una relación más estrecha con un gran contratista puede abrir la puerta a piezas más complejas y a volúmenes más estables.
En el de las reservas, la dependencia de un cliente principal expone a un sector a las decisiones estratégicas de este y a los ciclos de la industria. El avance tecnológico exige además inversiones sostenidas, un diálogo constante entre industriales, universidades y poderes públicos, y tiempo. Por último, otros países compiten por atraer las mismas cadenas de valor: los anuncios solo contarán si se concretan.
Marrakech, un punto de encuentro más que un lugar de decisión
El directivo describió el salón como una cita importante para su grupo, a la que acuden sus equipos regionales, así como clientes y proveedores. Este tipo de evento reúne en un mismo lugar a todo el sector y facilita las conversaciones sobre proyectos futuros, tanto en Marruecos como en el resto del continente y en Oriente Medio.
Matizaría, no obstante, que un salón es un espacio de contactos y anuncios, no de decisiones. Los contratos, las inversiones y las contrataciones se resuelven después, en las oficinas de ingeniería y en las fábricas.
Lo que habrá que seguir
De esta entrevista retengo más una inflexión que una ruptura. Airbus reafirma un vínculo antiguo y lo orienta hacia la innovación, la formación y la consolidación de sus proveedores. Los ingredientes anunciados, alianzas universitarias, acuerdo de consorcio y una presencia industrial ampliada, dibujan una dirección creíble.
La cuestión que sigue abierta es la de la puesta en práctica: ¿con qué financiación, con qué calendario y con qué beneficios medibles para las empresas y los jóvenes ingenieros marroquíes? Las próximas ediciones del salón ofrecerán una primera ocasión para ver las cosas con más claridad.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo está presente Airbus en Marruecos?
Según Gabriel Semelas, desde hace 75 años. Las tres sociedades industriales del grupo en el país están instaladas allí desde 1951.
¿Qué empleos genera Airbus en Marruecos?
Unos 1.200 empleos directos, una red de más de 100 proveedores locales y más de 10.000 empleos cualificados según la estimación del grupo.
¿Qué fabrica Airbus en Marruecos?
Estructuras de aeronaves y piezas de materiales compuestos, a través de tres sociedades.
¿Cuál es el próximo eje de cooperación anunciado?
El refuerzo de las capacidades de investigación y tecnología, mediante alianzas con universidades, proyectos de I+D, la formación de jóvenes y el Centro de Excelencia Manufacturera Africano.