Esta gestión, si se confirma, formaría parte de los preparativos para una posible adquisición del avión de quinta generación de Lockheed Martin. En esta fase, no disponemos de confirmación oficial ni de Rabat ni de Washington. Las fuentes no precisan ni el número de pilotos implicados ni el calendario previsto.
Claves
- Marruecos ha pedido a Estados Unidos que forme pilotos en el F-35A, según Assahifa Arabic.
- Se desconocen el número de pilotos y el calendario.
- Este tipo de formación suele durar de cinco a ocho meses.
- La base aérea de Luke, en Arizona, sería el destino más probable.
- No se ha confirmado oficialmente ningún acuerdo de compra.
Una solicitud de formación que precede a la adquisición
La solicitud ya ha sido transmitida a las autoridades estadounidenses, según la información publicada. Una formación intensiva de este tipo suele durar entre cinco y ocho meses, lo que la convierte en una tarea pesada, difícil de improvisar una vez entregados los aparatos.
Esta secuencia no tiene nada de inusual. Los acuerdos de cooperación militar estadounidenses permiten planificar con antelación las necesidades de formación, coordinando los cursos y sus calendarios con las entregas de material. Las conversaciones sobre la cualificación de los pilotos pueden, por tanto, abrirse desde la fase preparatoria. En cambio, el inicio efectivo de los cursos requiere un programa aprobado, financiación y el cumplimiento de las condiciones de admisión y de los procedimientos de seguridad.
Dicho de otro modo, una solicitud de formación no equivale a un pedido. Indica preparación, no una decisión tomada. Las fuentes consultadas por Assahifa Arabic ven en ella una señal de que los preparativos avanzan y de que el anuncio de un acuerdo podría estar próximo. Esta lectura sigue siendo, a día de hoy, una interpretación.
![]()
Por qué el F-35A
Marruecos estaría interesado en particular en la variante F-35A, por su capacidad para operar desde bases aéreas terrestres convencionales y por las necesidades de su fuerza aérea. El F-35 existe en tres versiones:
- el F-35A, de despegue y aterrizaje convencionales, el que interesa a Rabat;
- el F-35B, diseñado para el despegue corto y el aterrizaje vertical;
- el F-35C, destinado a portaaviones equipados con catapultas y cables de frenado.
La elección del F-35A es lógica para un país que no dispone de portaaviones. Es también la versión utilizada por los dos aparatos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que participaron en una demostración aérea en la inauguración de la octava edición del Salón Internacional de la Aeronáutica de Marrakech. Según el Mando de Estados Unidos para África (AFRICOM), estos dos cazas, pertenecientes al 48.º Ala de Caza con base en RAF Lakenheath, en el Reino Unido, sobrevolaron la base aérea real de Marrakech.
En el plano técnico, el F-35A combina sigilo con sistemas electrónicos y de sensores integrados. Esta fusión de datos mejora la conciencia situacional del piloto y le permite llevar a cabo varios tipos de misiones con el mismo aparato. Su baja firma radar lo hace más difícil de detectar, seguir y atacar, y está diseñado para apoyar operaciones en entornos de defensa aérea complejos.
Un probable itinerario de formación
Según las mismas fuentes, si la adquisición se concreta a través del programa estadounidense de ventas militares al extranjero (Foreign Military Sales, o FMS), los pilotos marroquíes podrían seguir una formación prevista en el acuerdo entre Rabat y Washington, o en un acuerdo gubernamental complementario. Las autoridades estadounidenses competentes coordinarían entonces el programa, junto con las unidades de entrenamiento militar y Lockheed Martin. Las anteriores ventas de F-35 a otros países incluían, además, formación y apoyo a los pilotos en el marco de acuerdos intergubernamentales.
La base aérea de Luke, en Arizona, sería el destino más probable. Es un centro importante de formación de pilotos de F-35 para el ejército estadounidense, así como para países socios y clientes. Allí, los instructores militares supervisan el entrenamiento en vuelo, mientras que los de Lockheed Martin se encargan de los cursos teóricos y de los simuladores.
La simulación desempeña aquí un papel central, ya que el F-35 es monoplaza y no existe una versión biplaza de entrenamiento. Un instructor no puede, por tanto, sentarse detrás del alumno. Los pilotos se preparan para su primer vuelo mediante cursos teóricos, sesiones en simulador y las evaluaciones requeridas, antes de tomar los mandos del aparato.
En el salón de Marrakech, Lockheed Martin presentó un prototipo de la cabina del F-35, que reproduce fielmente el entorno de entrenamiento de los pilotos. El fabricante expuso también maquetas del F-35A. El aparato fue ampliamente utilizado por Estados Unidos e Israel durante el reciente conflicto contra Irán, según la información disponible.
![]()
Qué cambiaría un aparato así para la Fuerza Aérea Real
Según fuentes citadas por Assahifa Arabic, la entrada en servicio de los F-35A supondría un cambio cualitativo para la Fuerza Aérea Real marroquí y reforzaría la posición de Marruecos en el equilibrio regional de poder aéreo. Estas mismas fuentes afirman que convertiría al reino en el «amo de los cielos» de la región. La fórmula es un pronóstico, no una constatación, y merece ser matizada.
Un caza furtivo no garantiza, por sí solo, la superioridad aérea. Esta depende del número de aparatos, del mantenimiento, de la inteligencia, de la logística, de las municiones disponibles, de la formación continua de las tripulaciones y de su integración en un sistema de mando coherente. Un pequeño número de aviones, por muy avanzados que sean, no produce los mismos efectos que una flota completa respaldada por una cadena de apoyo sólida. Las fuentes, por cierto, no mencionan ningún volumen.
El coste es otro factor. El F-35 es uno de los programas de armamento más caros del mundo, tanto en la adquisición como en su mantenimiento operativo. Implica además una estrecha dependencia del ecosistema logístico y de software estadounidense, lo que pesa en cualquier decisión estratégica.
Un expediente que va más allá de la cuestión aérea
Un eventual acuerdo se inscribiría en la ya densa relación de defensa entre Rabat y Washington. En los últimos años, Marruecos ha multiplicado sus adquisiciones a Estados Unidos y acoge regularmente ejercicios conjuntos. Su fuerza aérea ya se apoya en parte en aparatos estadounidenses, lo que facilita la interoperabilidad y los hábitos de mantenimiento.
La presencia estadounidense en el salón de Marrakech, con demostraciones en vuelo y equipos expuestos, ilustra esta cercanía. No dice nada, sin embargo, sobre el desenlace de las conversaciones en torno al F-35, que forman parte de un proceso largo.
Una venta de F-35 a un tercer país supone, en efecto, varias etapas. Exige una autorización política del Ejecutivo estadounidense y, después, una notificación al Congreso. Va acompañada de una evaluación de los riesgos de transferencia tecnológica y de seguridad de la información. Washington ya ha mostrado una gran prudencia en este punto, como demostró en 2019 la exclusión de Turquía del programa tras la compra de sistemas de defensa antiaérea rusos. Es probable que se exijan a cualquier comprador garantías sobre las tecnologías sensibles y sobre la elección de proveedores.
Los equilibrios regionales también entran en juego. La adquisición de un caza furtivo por parte de un país del norte de África cambiaría la percepción de las relaciones de fuerza en toda la región, donde varios Estados están modernizando sus flotas, y no dejaría de suscitar reacciones. En esta fase, no disponemos de ninguna declaración oficial, ni estadounidense ni marroquí, que permita medir estos efectos. Sería prematuro darlos por hechos.
Qué conviene vigilar
Varias señales permitirán saber si la gestión desemboca en un contrato. Una notificación oficial al Congreso estadounidense sería el primer indicador formal. Las modalidades de financiación, el tamaño del pedido eventual y el calendario de entrega serían después los elementos decisivos. La apertura efectiva de los cursos en Luke, si se produce, sería un indicio adicional, aunque no suficiente.
Habrá que observar también cómo gestiona Rabat la cuestión industrial. Los acuerdos de defensa modernos suelen incluir componentes de cooperación, de mantenimiento local o de transferencia de competencias. En los últimos años, Marruecos ha desarrollado un tejido aeronáutico civil dinámico, y podría plantearse la cuestión de posibles repercusiones industriales.
Una solicitud de formación es una señal de intención, no una firma. Confirma que el expediente del F-35 está lo bastante avanzado como para que se produzcan contactos concretos, pero faltan numerosas etapas antes de un eventual acuerdo. Seguiremos este asunto a medida que se disponga de información oficial.
Preguntas frecuentes
¿Ha comprado Marruecos oficialmente F-35?
No. Según la información disponible, ha solicitado la formación de pilotos, lo que corresponde a la fase de preparación. No se ha confirmado oficialmente ningún pedido.
¿Por qué estaría interesado Marruecos en el F-35A?
Es la versión de despegue y aterrizaje convencionales, adaptada a las bases terrestres. Responde a las necesidades de la Fuerza Aérea Real, que no dispone de portaaviones.
¿Dónde se formarían los pilotos marroquíes?
La base aérea de Luke, en Arizona, se cita como el destino más probable. Es un gran centro de formación de pilotos de F-35 para las fuerzas estadounidenses y los países socios.
¿Cuánto dura la formación?
Este tipo de formación intensiva suele durar entre cinco y ocho meses, según las fuentes. No se han precisado ni el número de pilotos ni el calendario.