Sin embargo, sigue siendo una de las pocas profesiones de intermediación cuyo acceso no está claramente regulado. He querido hacer balance de lo que realmente hay que hacer, aportar y prever para abrir una agencia en regla.
Lo esencial
- Según las fuentes consultadas, no existe una ley específica en vigor para la profesión de agente inmobiliario.
- Un proyecto de ley presentado en 2017 no prosperó, según la prensa.
- Una sociedad, a menudo una SARL, es la forma más adecuada para una agencia.
- Los trámites pasan por la OMPIC, el CRI, la DGI y la CNSS.
- Las comisiones son libres y suelen situarse entre el 3 % y el 5 % del precio de venta.
Un marco jurídico todavía difuso
Empecemos por la pregunta que se hace todo futuro gerente: ¿hace falta una autorización, una tarjeta profesional, una acreditación? La respuesta es menos sencilla de lo que parece.
Según la prensa económica marroquí, un proyecto de ley (n.º 36.17) destinado a organizar el ejercicio de la profesión de agente inmobiliario fue presentado ante la Secretaría General del Gobierno en abril de 2017. Preveía, entre otras cosas, un requisito de nacionalidad, la ausencia de condenas y un nivel Bac+2 o cinco años de experiencia. Hasta donde sé, y según las publicaciones que he podido consultar, este texto no desembocó en una ley en vigor. Varios sitios profesionales publicados en 2026 indican además que no existe una ley específica comparable a la ley Hoguet francesa, y que la actividad se rige por el derecho mercantil.
Debo señalar, no obstante, una dificultad. Algunas guías en línea mencionan una «tarjeta profesional» expedida en virtud de textos cuyas referencias varían de un sitio a otro (ley 27-17, ley 107-12, ley 44-00). No he podido confirmar ninguna de estas afirmaciones con una fuente oficial. La ley 44-00, por su parte, se refiere a la venta de inmuebles en estado futuro de terminación (VEFA) y no al estatuto de los agentes. Antes de comprometerse, le aconsejo consultar el Boletín Oficial y la Secretaría General del Gobierno.
Por parte de los profesionales, la Asociación Marroquí de Agencias Inmobiliarias (AMAI) lleva años reclamando una regulación. Pide, en particular, una formación mínima, un local profesional y una tarjeta renovable. Estas demandas buscan poner fin a lo que el sector describe como un mercado contaminado por la informalidad, donde «cualquiera» puede hacerse pasar por agente. Estas propuestas no son obligaciones legales, pero indican la dirección que podría tomar la regulación. Prepararse desde ahora es una decisión prudente.
![]()
Elegir el estatuto jurídico adecuado
Muchos principiantes piensan en el estatuto de autoemprendedor (auto-entrepreneur), atractivo por su sencillez. Sin embargo, varias guías precisan que la intermediación inmobiliaria figura entre las actividades excluidas de este régimen. Un sitio sostiene lo contrario, lo que obliga a verificarlo en el portal oficial de los autoemprendedores (ae.gov.ma) antes de presentar cualquier solicitud.
Para una agencia propiamente dicha, la forma societaria se impone en cualquier caso. La SARL, o la SARL unipersonal para un fundador único, sigue siendo la estructura más habitual. Según las guías especializadas, no exige capital mínimo. Aun así, recomiendo un capital acorde con los gastos de puesta en marcha: tranquiliza a los bancos, a los socios y a los clientes.
Los pasos para constituir la sociedad
Los trámites se realizan en gran parte a través del Centro Regional de Inversión (CRI) de su región, que actúa como ventanilla única. Los plazos anunciados por las consultoras van de dos a tres semanas hábiles, por confirmar según su ciudad.
- La denominación. En primer lugar se solicita el certificado de denominación (antiguo certificado negativo) a la Oficina Marroquí de la Propiedad Industrial y Comercial (OMPIC), a través del portal directe.ompic.ma. Acredita que el nombre está disponible y tiene una validez de tres meses.
- Los estatutos y el capital. Hay que redactar los estatutos, depositar el capital y proceder después al registro y a la publicación legal.
- La inscripción. El expediente se presenta en el CRI, que lo remite al tribunal de comercio. El registro mercantil es el que otorga a la empresa su existencia legal.
- Los identificadores fiscales. A continuación hay que obtener el identificador fiscal y el alta en el impuesto profesional (antigua patente) ante la Dirección General de Impuestos (tax.gov.ma), así como el Identificador Común de la Empresa (ICE). Una fuente indica que las sociedades de nueva creación se benefician de una exención de cinco años del impuesto profesional, por confirmar con la administración.
- La afiliación a la seguridad social. Por último, se da de alta a la empresa y a sus eventuales empleados en la Caja Nacional de la Seguridad Social (cnss.ma).
Los documentos que hay que aportar
El expediente varía según la forma elegida, pero siempre se encuentran ciertos documentos comunes, que resumo aquí.
- Copia del documento nacional de identidad (CIN) o del pasaporte del o de los socios y del gerente
- Certificado de denominación expedido por la OMPIC
- Estatutos firmados y registrados
- Certificado de depósito del capital
- Contrato de alquiler registrado, escritura de propiedad o certificado de domiciliación
- Justificante de publicación del anuncio legal
- Formularios de solicitud de inscripción y de declaración fiscal
El CRI de su región y la OMPIC detallan la lista exacta, que puede cambiar. Para los socios extranjeros, suelen exigirse documentos adicionales, a menudo traducidos.
Comprender el modelo económico
Los honorarios no están fijados por la ley. Según agencias y guías sectoriales, las comisiones observadas en el mercado se sitúan por lo general entre el 3 % y el 5 % del precio de venta de una vivienda habitual estándar. Se negocian de antemano, a menudo a partes iguales entre vendedor y comprador. A modo de ilustración, un apartamento vendido por un millón de dirhams con una comisión del 5 % reporta 50 000 dirhams a la agencia.
Esta remuneración es irregular: una agencia puede pasar varios meses sin vender. Lo que distingue a una agencia que perdura de una que desaparece es la capacidad de financiar ese periodo sin ingresos.
Consejos clave para empezar
Estos son los puntos que me parecen decisivos, apoyándome en lo que cuentan los profesionales del sector y en el sentido común de la gestión.
Asegurar la tesorería. Prevea lo necesario para aguantar varios meses sin comisiones: alquiler del local, gastos, publicidad, salarios. El error más frecuente es subestimar este plazo.
Trabajar con mandato escrito. Las guías insisten en la firma de un mandato con el propietario, que protege a la agencia en caso de litigio sobre la comisión. Verifique también sistemáticamente la situación del inmueble: título de propiedad, posibles cargas e hipotecas, ante la Agencia Nacional de Conservación Registral, Catastro y Cartografía (ancfcc.gov.ma).
No manejar nunca los fondos de los clientes. Los pagos deben pasar por el notario. Este principio protege al cliente y a la agencia.
Contratar un seguro de responsabilidad civil profesional. Hasta donde sé, ningún texto lo hace obligatorio, pero la exposición a litigios justifica esta precaución.
Cuidar la presencia en línea. Los portales de anuncios y las redes sociales se han convertido en canales principales. Un sitio web propio, fotos de calidad y valoraciones documentadas refuerzan la credibilidad.
Formarse y diferenciarse. Al no exigirse titulación, es la competencia la que genera confianza. Especialícese en un barrio, en una clientela (marroquíes residentes en el extranjero, inversores) o en un tipo de inmueble: elija un posicionamiento claro.
Consultar a un contable. El régimen fiscal aplicable a sus comisiones, en particular el IVA, depende de su estructura. Haga validar este punto por un profesional y por la DGI.
Lo que implica esta incertidumbre normativa
La ausencia de un marco legal es un arma de doble filo. Reduce la barrera de entrada, pero también expone a las agencias serias a la competencia de lo informal y a los clientes a posibles abusos. Los profesionales ven en ello una pérdida de ingresos para el Estado en IVA e impuesto de sociedades, y defienden la idea de un estatuto. Los «semsars» tradicionales, por su parte, temen quedar excluidos de una reforma demasiado exigente, y el proyecto de 2017 preveía integrarlos. Para un emprendedor, la cuestión no es, por tanto, si la profesión será regulada algún día, sino cómo organizarse para adaptarse sin un coste excesivo.
Montar una agencia en Marruecos es factible con pocos medios administrativos, pero el éxito depende del rigor: un estatuto adecuado, una tesorería sólida y prácticas transparentes. La verdadera cuestión, en los próximos años, será el reconocimiento de la profesión.
FAQ
¿Hace falta un título para abrir una agencia inmobiliaria en Marruecos?
Hasta donde sé, ningún texto en vigor exige un título. El proyecto de ley de 2017 mencionaba un Bac+2 o cinco años de experiencia, pero, según la prensa, no fue aprobado. Aun así, se recomienda encarecidamente una formación.
¿Se puede empezar como autoemprendedor?
Varias guías clasifican la intermediación inmobiliaria entre las actividades excluidas. Un sitio afirma lo contrario: compruebe la lista oficial en ae.gov.ma antes de realizar cualquier trámite.
¿Cuánto tiempo se tarda en constituir la sociedad?
Las consultoras anuncian por lo general de dos a tres semanas hábiles, según los plazos del CRI y del tribunal de comercio.
¿Están reguladas las comisiones?
No, se negocian libremente. Las prácticas observadas se sitúan con mayor frecuencia entre el 3 % y el 5 % del precio de venta.