La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas contabilizó cerca de 75 000 cruces irregulares en las fronteras exteriores de la Unión Europea entre enero y agosto de 2026, un 35 % menos que en el mismo período de 2025. Solo un gran corredor escapa a este retroceso: el que une la costa argelina con España. Hemos querido entender qué dice esta excepción sobre las políticas de control fronterizo, las redes de traficantes y la correlación de fuerzas entre Argel, Madrid y Bruselas.
Lo esencial
- Las llegadas irregulares a las fronteras de la UE cayeron un 35 % entre enero y agosto de 2026.
- La ruta del Mediterráneo occidental, con salida desde Argelia, creció un 34 %.
- Frontex apunta a un desplazamiento de las salidas tras el endurecimiento de los controles en otros lugares, sobre todo en Marruecos.
- Algo más del 40 % de los migrantes de esta ruta son ciudadanos argelinos.
- El balance humano sigue siendo elevado y en octubre está prevista una reunión argelino-española.
Un descenso real en la mayoría de las rutas
La tendencia no es nueva. En el primer semestre, Frontex ya contabilizaba 49 000 entradas irregulares, un 37 % menos, con un hundimiento del 67 % de los flujos en África Occidental. Los ocho primeros meses confirman esta dinámica en las principales vías de acceso.
El Mediterráneo oriental, la ruta más transitada, registró más de 24 200 cruces, un 25 % menos que un año antes. El Mediterráneo central, que conduce a Italia, contabilizó unas 19 400 llegadas, un 55 % menos. Las llegadas a Canarias cayeron un 58 %. Para el Viejo Continente, es en apariencia una buena noticia. Los gobiernos europeos, que han multiplicado los acuerdos con los países de salida y de tránsito, pueden ver en ello una validación de su estrategia de externalización de los controles.
Esta lectura exige, sin embargo, prudencia. Frontex contabiliza detecciones de cruces en la frontera, no personas distintas, y sus cifras provisionales se revisan después. Una caída de estas detecciones no significa que las causas de las salidas (conflictos, pobreza, inestabilidad política) hayan desaparecido.
Selon l’agence Frontex, le nombre d’arrivées irrégulières vers l’Union européenne est en baisse sur toutes les routes migratoires depuis les côtes africaines… sauf au départ de l’Algérie. pic.twitter.com/roa44rPG6h
— TV5MONDE Info (@TV5MONDEINFO) October 2, 2026
Una excepción argelina que se va perfilando
En el Mediterráneo occidental, el cuadro se invierte. Frontex registró allí unas 15 900 detecciones, un 34 % más que un año antes, con un pico en julio, récord mensual en tres años, antes de una ralentización en agosto. El aumento ya se había esbozado antes en el año: era del 17 % al final del primer semestre, con Argelia convirtiéndose en un punto de salida de primer orden.
Un cálculo sencillo a partir de las cifras publicadas da el orden de magnitud. El descenso global representa unas 40 000 detecciones menos, mientras que el aumento en la ruta argelina añade solo unos pocos miles, del orden de 4 000. El retroceso general sigue siendo, por tanto, ampliamente dominante. Pero esta excepción importa, porque concentra la atención en un único país de salida.
También hay que distinguir entre el país de salida y la nacionalidad de los migrantes. De las 15 909 personas que tomaron esta ruta, 6 654 son ciudadanos argelinos, algo más del 40 %. El resto del flujo está formado, por tanto, por otras nacionalidades que transitan por Argelia. Según Le Monde, los argelinos son la tercera nacionalidad más representada entre las entradas irregulares en Europa este año, por detrás de los bangladesíes y los sudaneses.
El fenómeno, además, supera el marco español. Según ACNUR, 2 498 personas salidas de Argelia habían llegado a Cerdeña a finales de septiembre, frente a 983 un año antes. En las islas Baleares, 5 344 personas habían alcanzado el archipiélago a bordo de 308 embarcaciones a fecha de 8 de septiembre.
Por qué se desplazan las salidas
La explicación que avanza Frontex se resume en una palabra: desplazamiento. El refuerzo de los controles en otros lugares habría redirigido una parte de las salidas. La agencia estima que el endurecimiento de los controles en Marruecos contribuyó a desplazar parte de las salidas hacia la costa argelina. Las medidas de prevención en las rutas de África Occidental y del Mediterráneo central habrían actuado en el mismo sentido.
Este mecanismo es bien conocido por los especialistas en migraciones: cuando una ruta se cierra, las redes de traficantes abren otra, a menudo más larga o más arriesgada. Plantea una cuestión de fondo sobre la eficacia de las políticas de disuasión. Pueden reducir los flujos en un eje determinado sin extinguirlos, desplazándolos hacia zonas donde la cooperación está menos desarrollada. Conviene, no obstante, mantener la mesura. Las motivaciones de quienes aspiran a partir, las condiciones económicas en Argelia y el papel de las redes locales también intervienen, y Frontex no atribuye el aumento a un único factor.
Un expediente que se ha vuelto diplomático
Para España, lo que está en juego es a la vez migratorio y político. El jefe del Gobierno español fue recibido el 20 de julio por el presidente Abdelmadjid Tebboune, pero la declaración conjunta se mantuvo en términos generales sobre la migración: menciona la circulación legal de personas y la coordinación en materia de seguridad, sin cifras ni calendario de readmisión hechos públicos por parte argelina. Aquella visita relanzaba una relación paralizada durante mucho tiempo por la crisis diplomática abierta en 2022. Está prevista una reunión de alto nivel argelino-española en octubre. El expediente migratorio estará probablemente presente, junto a la energía y las inversiones.
Argel, por su parte, exhibe su voluntad de actuar sobre su litoral. El 7 de agosto, una operación coordinada por Europol, en la que participaron Argelia, España, Francia, Portugal y Polonia, condujo a la detención de 78 personas y al desmantelamiento de una red que utilizaba embarcaciones en ambos sentidos. Las autoridades argelinas continúan además su cooperación con la Organización Internacional para las Migraciones en materia de retornos voluntarios. Con todo, estos anuncios no han producido, por el momento, ningún compromiso cuantificado y verificable sobre el control de las salidas o la readmisión.
El asunto pesa también en las relaciones con Italia y Francia, dos países directamente afectados por estos flujos, cada uno con sus propios contenciosos con Argel sobre la readmisión de nacionales en situación irregular. La ruta argelina se convierte así en una prueba de la capacidad de la Unión para negociar con un socio energético importante a la vez que exige más controles.
El coste humano sigue siendo elevado
Las estadísticas de cruces no dicen nada del precio pagado. Según la OIM, 2 253 personas han muerto o desaparecido desde enero intentando llegar a Europa, de ellas 434 solo en la ruta del Mediterráneo occidental y 995 en el Mediterráneo central. La organización Caminando Fronteras, por su parte, contabilizó 507 muertos o desaparecidos en la ruta argelina durante los cinco primeros meses del año, un 54,6 % más que un año antes.
Estas cifras responden a metodologías diferentes y no son directamente comparables. Convergen, sin embargo, en un punto: la caída de las llegadas no va acompañada de una caída proporcional de la peligrosidad de las travesías, en particular en una ruta donde las embarcaciones suelen ser ligeras y la distancia larga.
Lo que las cifras no dicen
Persisten varias zonas de sombra. En primer lugar, las fuentes divergen según el perímetro y el período. Los datos españoles recogen, a 31 de julio, 8 222 llegadas por mar a España y las Baleares, frente a 7 077 un año antes, un aumento del 16,2 %, cifra más modesta que la de Frontex, que abarca otro período e incluye otros puntos de entrada. En segundo lugar, el repunte de julio, seguido de un retroceso en agosto, no permite concluir que exista una tendencia consolidada. Las condiciones meteorológicas, muy influyentes en el mar, explican una parte de las variaciones mensuales.
Por último, la cuestión política sigue abierta. Si se confirma el desplazamiento hacia Argelia, los europeos tendrán que elegir entre una cooperación exigente con Argel y una nueva fase de desplazamiento de rutas, sin garantía de que el descenso actual sea duradero. Una política basada en el cierre sucesivo de itinerarios encuentra aquí uno de sus límites. Queda por ver si las conversaciones de octubre entre Madrid y Argel responderán a esto con algo más que declaraciones de intenciones.
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Las cifras clave
- Cerca de 75 000 cruces irregulares en las fronteras de la UE entre enero y agosto de 2026, un 35 % menos
- Canarias, menos 58 %; Italia, menos 55 %; Grecia, menos 25 %
- Mediterráneo occidental, unas 15 900 detecciones, más 34 %
- 6 654 ciudadanos argelinos de 15 909 personas, algo más del 40 %
- 434 muertos o desaparecidos en la ruta del Mediterráneo occidental según la OIM
Preguntas frecuentes
¿El descenso de las llegadas afecta a toda Europa?
Afecta al conjunto de las fronteras exteriores de la UE, con un 35 % menos de cruces irregulares en ocho meses. La ruta del Mediterráneo occidental, con salida desde Argelia, es la excepción, con un aumento del 34 %.
¿Por qué crece la ruta argelina?
Frontex apunta a un efecto de desplazamiento: el endurecimiento de los controles en Marruecos y en otras rutas habría trasladado salidas hacia Argelia. Los factores locales también influyen, pero la agencia no los cuantifica.
¿En qué punto está la cooperación entre Argelia y España?
Los dos países relanzaron su diálogo en julio, pero no se ha hecho público ningún compromiso cuantificado sobre readmisión o control de las salidas. Está prevista una reunión de alto nivel en octubre.