En el norte de África, las tensiones entre Marruecos y Argelia encuentran un terreno de expresión especialmente activo en las plataformas sociales. Campañas de desprestigio, difusión de rumores y amplificación de contenidos emocionales circulan con regularidad, con el objetivo de influir en las percepciones regionales e internacionales.
Las investigaciones realizadas mediante fuentes abiertas (OSINT) han permitido documentar, en varias ocasiones, comportamientos coordinados: picos de actividad sincronizados, mensajes casi idénticos difundidos por redes de cuentas, geolocalizaciones sospechosas y técnicas de astroturfing. Estas observaciones, por sí solas, no constituyen una prueba de atribución a un Estado. Sin embargo, sí indican una organización que va más allá del simple debate espontáneo entre internautas.
Patrones recurrentes observados mediante OSINT
Los analistas de OSINT se basan en indicadores técnicos de acceso público. Entre los más frecuentes figuran la creación masiva de cuentas en cortos periodos de tiempo, el uso de fotos y biografías robadas, la difusión de formulaciones idénticas con pocos minutos de diferencia, y la concentración geográfica de las conexiones revelada por ciertas funciones de transparencia de las plataformas.
En X, la visualización del país de origen de las cuentas ha puesto de manifiesto, en varias ocasiones desde 2025, perfiles que se presentan como marroquíes pero que se operan desde Argelia. Se han documentado redes similares en sentido contrario. Estas revelaciones técnicas no demuestran automáticamente una dirección estatal. Sí demuestran una capacidad de organización y de ocultación de identidad.
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Las propias plataformas han actuado en algunas ocasiones. Meta ha eliminado en el pasado redes de cuentas, páginas y grupos vinculados a comportamientos inauténticos coordinados originados en Argelia, especialmente en el contexto de debates políticos internos. Estas eliminaciones demuestran que existen operaciones estructuradas, sin que ello aclare siempre el nivel de implicación institucional.
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El caso de Ceuta y las campañas migratorias
El episodio del flujo masivo hacia Ceuta a finales de julio de 2026 ofrece un ejemplo reciente y bien documentado. Varios análisis OSINT y SOCMINT reconstruyeron una intensidad inusual de actividad digital en las semanas previas. Circularon contenidos en TikTok, Facebook, Instagram y X, que proponían rutas, horarios e incitaciones a cruzar el espigón del Tarajal. Grupos de WhatsApp administrados desde números con el prefijo +213 (Argelia) compartieron información logística.
Un informe de aproximadamente setenta páginas, elaborado por el analista español José María Gil Garre a partir de fuentes abiertas, estimó que esta actividad había generado varios millones de impresiones potenciales. El mismo documento señala, no obstante, los límites del ejercicio: no se estableció la identidad exacta de los administradores, y no se aportó ninguna prueba formal de una estructura jerárquica estatal basándose únicamente en datos abiertos.
Es importante distinguir tres niveles. Un rumor aislado puede surgir de manera orgánica. Una coordinación digital —mensajes idénticos, cuentas creadas en masa, sincronización temporal— constituye una señal más fuerte. Una prueba de injerencia estatal exige elementos adicionales, a menudo clasificados, que van más allá del ámbito del OSINT público. Confundir estos niveles expone a errores de interpretación política.
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Métodos de amplificación observados
Las técnicas recurrentes en estas campañas se apoyan en las particularidades de cada plataforma.
- Amplificación algorítmica: los contenidos emocionales (ira, humillación, urgencia migratoria) son favorecidos por los sistemas de recomendación, lo que aumenta su alcance orgánico.
- Grupos de WhatsApp: estos espacios semicerrados permiten difundir instrucciones logísticas y generar rápidamente un sentimiento de pertenencia, al tiempo que resultan difíciles de rastrear desde fuera.
- Cuentas falsas y suplantación de identidad: perfiles que se presentan como ciudadanos comunes del país objetivo difunden mensajes hostiles, dando la ilusión de un debate interno.
- Astroturfing: la creación artificial de un movimiento de opinión «espontáneo» busca hacer creer en un consenso popular.
- Difusión viral de contenidos emocionales: vídeos dramáticos, imágenes fuera de contexto, montajes y, cada vez más, contenidos generados por inteligencia artificial circulan más rápido que las verificaciones de hechos.
Estos métodos no son exclusivos de una sola parte. También se han documentado campañas de desinformación dirigidas contra Francia, los Emiratos Árabes Unidos, Israel, entre otros, impulsadas por redes que operan desde Argelia.
La prensa oficial argelina habla de Marruecos todos los días…
Este tratamiento mediático hostil está documentado y es cuantificable. Desde hace varios años, la televisión pública argelina menciona a Marruecos a diario en sus informativos —un ritmo tan sistemático que una cuenta de X lleva un recuento diario de los días sin excepción, superando los 220 días consecutivos en agosto de 2026.
La cadena pública AL24 News ilustra esta línea editorial, multiplicando desde finales de 2025 los programas que califican a Marruecos de «entidad sionista» o que hablan de una «alianza colonialista hostil a Argelia». La paradoja alcanza su punto máximo durante acontecimientos que Argelia no puede ignorar: durante la Copa Africana de Naciones 2025-2026 organizada en Marruecos, varios medios públicos argelinos hicieron auténticos malabarismos para evitar citar el nombre del país anfitrión, limitándose a mencionar ciudades como Rabat, Marrakech o Tánger sin precisar nunca el país organizador.
Límites del OSINT y riesgos de interpretación política
El OSINT presenta ventajas importantes: accesibilidad, verificabilidad por terceros, capacidad de cartografiar redes visibles. También presenta limitaciones estructurales. Los datos abiertos no siempre permiten rastrear el origen real de una cuenta (VPN, proxies, ubicaciones falseadas). La ausencia de prueba de atribución estatal no significa ausencia de implicación, pero sí impide afirmarla. Por el contrario, la presencia de coordinación técnica no demuestra automáticamente una voluntad política central.
El principal riesgo reside en la instrumentalización política de los hallazgos OSINT. Resultados técnicos parciales pueden presentarse como pruebas definitivas de injerencia, alimentando a su vez nuevas campañas de polarización. Las plataformas, por su parte, rara vez comunican de forma exhaustiva sobre la eliminación de redes, lo que deja margen para interpretaciones divergentes.
En un contexto de tensiones estructurales entre Marruecos y Argelia, la tentación de convertir cada señal digital en prueba de una guerra de influencia estatal es grande. Una lectura rigurosa exige mantenerse lo más cerca posible de los hechos observables: coordinación documentada, atribución no establecida, efectos de polarización reales sobre la opinión pública.
Perspectivas
Las plataformas han reforzado ciertas herramientas de transparencia (geolocalización de cuentas, detección de comportamientos inauténticos). Las capacidades de análisis OSINT se han profesionalizado. Sin embargo, la producción de contenidos generados por inteligencia artificial y la sofisticación de las técnicas de ocultación siguen complicando el trabajo de identificación.
En el espacio informativo del norte de África, la frontera entre el debate ciudadano, el activismo organizado y la operación de influencia sigue siendo porosa. Distinguir estas categorías exige una disciplina metodológica constante. Sin ella, las redes sociales corren el riesgo de convertirse no solo en un espejo de las rivalidades geopolíticas, sino en un acelerador de su radicalización.
FAQ
¿Qué es el astroturfing en el contexto de las redes sociales?
Se trata de la creación artificial de un movimiento de opinión que se presenta como espontáneo, mediante cuentas falsas y mensajes coordinados.
¿Bastan las investigaciones OSINT para probar una injerencia estatal?
No. Documentan comportamientos coordinados y patrones técnicos. La atribución formal a un Estado requiere elementos adicionales, a menudo fuera del alcance de las fuentes abiertas.
¿Por qué se utiliza especialmente WhatsApp en estas campañas?
Porque sus grupos son semicerrados, poco visibles desde el exterior, y permiten una difusión rápida de información logística y emocional.