Esta vez veo algo más que una fórmula. El general Tad Clark, que dirige las relaciones militares internacionales de la US Air Force, abrió conversaciones sobre asuntos concretos: modernización de los F-16, alerta temprana, reconocimiento estratégico, defensa antiaérea y, en segundo plano, el F-35. La visita se produce a pocos días del Marrakech Air Show, que se celebra del 7 al 10 de octubre, y el momento no es casual. Confirma que la Fuerza Aérea de Marruecos es tratada ya por Washington como un socio de primer orden.
Claves
- Una delegación estadounidense, encabezada por el general Tad Clark, fue recibida en Rabat por la cúpula militar marroquí.
- Marruecos moderniza sus F-16 y contará con su propio centro de mantenimiento.
- La presencia anunciada de un F-35 en el Marrakech Air Show es una señal fuerte, sin decisión oficial confirmada.
- Rabat refuerza su alerta temprana, su reconocimiento estratégico y su defensa antiaérea.
- Marruecos diversifica sus proveedores para no depender de un solo país.
Una visita que va más allá del protocolo
En Rabat, el responsable estadounidense se reunió con el teniente general Mohammed Berrid, inspector general de las Fuerzas Armadas Reales, y con el general de división Mohammed Gadih, inspector general de la Fuerza Aérea. En el orden del día figuraban los proyectos en curso y futuros para modernizar la aviación militar y reforzar la cooperación bilateral.
Lo que me llamó la atención fue el tono. Tad Clark afirmó sin rodeos que la relación bilateral nunca había sido tan sólida, subrayando la vitalidad de la asociación y el interés común en profundizarla. La elección de un perfil tan técnico y operativo no es anodina: no se envía a un especialista en ventas de armas al extranjero para intercambiar cortesías.
Su cartera da la medida de lo que está en juego. Coordina las relaciones militares internacionales, los programas de formación y las ventas de armas a escala mundial, con unos 3.600 contratos por un valor cercano a los 275.000 millones de dólares, según los datos facilitados. Que Marruecos ocupe un lugar creciente en esa cartera dice mucho de la confianza que Washington le concede.
Un marco institucional sólido y duradero
Esta visita se apoya en la hoja de ruta de cooperación en materia de defensa firmada por ambos países. Su objetivo es orientar las industrias de defensa, la ciberseguridad y la formación a largo plazo hasta 2036. Me quedo con el horizonte temporal: diez años es lo que hace falta para integrar nuevas plataformas, formar tripulaciones y construir una cadena industrial. Marruecos razona como un estratega, no como un comprador oportunista.
A este marco se suma el ejercicio anual African Lion, el mayor ejercicio conjunto organizado por el Mando de Estados Unidos para África (AFRICOM), cuya última edición reunió a miles de militares de más de cuarenta países. Allí, las Fuerzas Armadas Reales demuestran su capacidad para operar en dispositivos multinacionales según los estándares estadounidenses, lo que prepara el terreno para la adopción de nuevos equipos.
F-16 Viper y centro de mantenimiento, una apuesta industrial
El núcleo de las conversaciones es la flota de F-16, que evoluciona en tres frentes.
- Veinticinco F-16 Block 72 nuevos. Marruecos quiso enriquecer la configuración de estos aparatos, lo que explica la ampliación del calendario de entrega.
- Veintitrés aparatos actuales elevados al estándar Viper. Recibirán, entre otras mejoras, radares de barrido electrónico activo AN/APG-83, que mejoran notablemente la detección, el seguimiento y el ataque.
- Munición de última generación. Acuerdos de apoyo cubren los misiles aire-aire AMRAAM C8, y Marruecos participaría en el desarrollo del modelo C9.
A mi juicio, el elemento más estructurante está en otro lugar: el reino contará con su propio centro de mantenimiento. Un centro nacional cambia la naturaleza de la relación. Reduce la dependencia de las cadenas logísticas extranjeras, acelera la disponibilidad de los aparatos y crea empleos cualificados. Encaja con la estrategia industrial marroquí, que ya cuenta con un ecosistema aeronáutico de más de 150 empresas.
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El F-35, una señal fuerte en Marrakech
Queda la pregunta que todos se hacen: el F-35. La presencia anunciada del aparato en el Marrakech Air Show es, en mi opinión, una señal fuerte. Un fabricante no presenta un caza de quinta generación en un país que no esté en conversaciones serias. El perfil de Marruecos es además coherente: los países que se han sumado al programa F-35 suelen ser los que ya operan las últimas versiones del F-16.
Soy prudente, sin embargo. En esta fase no se ha confirmado ninguna decisión oficial, y una adquisición así exige arbitrajes presupuestarios y logísticos, además del visto bueno político de Washington. Pero si se concretara, Marruecos sería el primer país africano y árabe en operar este aparato, y el equilibrio aéreo regional se modificaría.
Alerta temprana, la prioridad del mando
La adquisición de capacidades de alerta temprana y control aerotransportado figura entre las prioridades del mando militar marroquí. Estas plataformas proporcionan a los cazas y a las defensas tierra-aire una imagen aérea de largo alcance, muy superior a la que ofrecen los radares terrestres.
La necesidad es acuciante ante la proliferación de amenazas a baja altitud, como los misiles de crucero y los drones suicidas. A ello se añade la necesidad de seguir aeronaves de baja firma radar. Según los datos publicados, la vecina Argelia habría incorporado cazas Su-57E a sus fuerzas, lo que convierte la detección de largo alcance en un factor decisivo para la disuasión.
HADES y el reconocimiento estratégico
Marruecos estudiaría también su participación en el programa estadounidense HADES, un sistema aerotransportado de reconocimiento e inteligencia electrónica. Se basa en el Bombardier Global 6500, modificado por Sierra Nevada, y sucede a una iniciativa anterior basada en Gulfstream G550 modificados.
Estos aparatos ofrecen gran autonomía a gran altitud, lo que permite una vigilancia continua del Sáhara marroquí, de la fachada atlántica y de las fronteras. Sirven para geolocalizar los radares adversarios y generar inteligencia táctica en tiempo real, con un alto grado de compatibilidad con los sistemas estadounidenses.
Defensa aérea, un enfoque pragmático
En defensa aérea, Rabat se interesa por el sistema estadounidense Patriot y por dos misiles: el PAC-3 MSE, especializado en destruir misiles balísticos, y el PAC-2 GEM-T, capaz de derribar aeronaves a hasta 160 kilómetros.
Marruecos prefiere, no obstante, una arquitectura multicapa, con baterías de medio y largo alcance de procedencias diversas. Para mí es un modelo de pragmatismo: apoyarse en Washington sin depender de un único proveedor y construir una red integrada que proteja el espacio aéreo nacional.
Equilibrio regional, Marruecos avanza y España duda
Esta dinámica se entiende en su entorno estratégico. Frente a los programas de compras argelinos, Marruecos compensa la asimetría numérica con calidad: guerra electrónica, vigilancia avanzada, defensa en capas. Washington respalda esta trayectoria y ha confirmado su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara marroquí, lo que da una cobertura diplomática sólida a los acuerdos militares. El grupo armado Polisario y Argel discuten esta lectura, pero el equilibrio diplomático evoluciona claramente a favor de Rabat.
Al otro lado del Estrecho, el contraste es llamativo. España, que durante mucho tiempo se mantuvo al margen en la cuestión del Sáhara antes de su respaldo tardío al plan de autonomía en 2022, da la impresión de padecer la evolución regional más que de moldearla. Madrid tiene dificultades para definir una doctrina clara frente a un vecino que invierte, planifica y teje alianzas con constancia. Mientras Rabat arma un dispositivo coherente con sus socios, la política española en el Mediterráneo occidental sigue marcada por las vacilaciones y los arbitrajes presupuestarios. En mi opinión, es un riesgo real: en defensa, el tiempo perdido se paga durante mucho tiempo.
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Lo que me llevo de esta visita
El mensaje de esta visita es doble. Washington confirma su compromiso con Rabat en una coyuntura regional compleja. Y la cooperación militar pasa del terreno de las declaraciones al de lo concreto: modernización de los F-16, munición avanzada, alerta temprana, reconocimiento estratégico, defensa antiaérea, mantenimiento nacional y, quizá, el F-35.
El Marrakech Air Show dirá si las señales se precisan. A mi juicio, es la cita que hay que seguir en los próximos días.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el general Tad Clark?
Es el responsable estadounidense que coordina, para la US Air Force, las relaciones militares internacionales, la formación y las ventas de armas al extranjero.
¿Adquirirá Marruecos el F-35?
No se ha confirmado oficialmente ninguna decisión. La presencia anunciada del aparato en el Marrakech Air Show es, sin embargo, una señal fuerte de interés mutuo.
¿Qué cambia un centro de mantenimiento nacional?
Reduce la dependencia logística, mejora la disponibilidad de los aparatos y refuerza el ecosistema industrial marroquí.
¿Por qué Marruecos no apuesta solo por el Patriot?
Rabat prefiere una defensa multicapa con varios proveedores para evitar depender de una única fuente.