La octava edición del Marrakech Air Show, celebrada del 7 al 10 de octubre de 2026, reunió a cerca de 200 expositores de 27 países en torno a temas explícitos: soberanía industrial, cadenas de suministro resilientes, sistemas de defensa avanzados e inteligencia artificial. Contratos, cartas de intención y memorandos de entendimiento se sucedieron. Todos ellos dibujan una ambición: producir, ensamblar y mantener en suelo marroquí una parte creciente del material de las Fuerzas Armadas Reales. Veo en ello menos una estrategia económica que una respuesta a un riesgo estratégico, el de depender por completo de proveedores externos para que los ejércitos sigan funcionando.
Una dependencia que los conflictos recientes han hecho visible
Las guerras de los últimos años, la de Ucrania en primer lugar, han recordado que un ejército depende tanto de sus reservas de munición, de sus piezas de repuesto y de su mantenimiento como de sus equipos más avanzados. Un país que lo importa todo puede verse frenado por un retraso en la entrega, una licencia de exportación aplazada o una decisión política tomada en la capital del proveedor.
La producción local persigue, por tanto, acortar las cadenas logísticas y garantizar la continuidad del apoyo en caso de crisis. La soberanía industrial responde a un objetivo concreto: conservar la capacidad de actuar cuando el suministro exterior se atasca.
Un marco jurídico e institucional que va tomando forma
La primera piedra es la ley 10-20, aprobada en 2020, relativa a los materiales y equipos de defensa y seguridad, las armas y las municiones. Según los análisis de la prensa económica marroquí, sienta las bases de una industria nacional, prevé zonas industriales especializadas, medidas de incentivo y una comisión nacional de supervisión.
El dispositivo se ha ido ampliando desde entonces. En 2024 se anunciaron dos zonas de aceleración industrial dedicadas a la defensa. Un decreto autorizó la creación de la Sociedad de Gestión de las Zonas Industriales de Defensa (SGZID), fruto de una asociación entre la Agencia de Alojamiento y Equipamiento Militar y MEDZ, filial de la Caja de Depósito y Gestión. Creada en julio de 2025, la SGZID hizo en Marrakech su primera intervención pública de envergadura, al formalizar una decena de memorandos de entendimiento con industriales marroquíes y extranjeros. Según la prensa, la puesta en marcha de las zonas entra en su fase operativa.
![]()
Más recursos, que conviene leer con cautela
Las cifras presupuestarias alimentan muchos comentarios y exigen rigor. El proyecto de ley de presupuestos de 2026 menciona 157,17 mil millones de dirhams, frente a unos 133 mil millones en 2025 y 124,7 mil millones en 2024. Según el texto, estos créditos se destinan a la adquisición, el mantenimiento y la modernización de los equipos, así como al apoyo a la industria nacional de defensa.
Esa lectura es objeto de controversia. Según Le360, el presupuesto del ministerio encargado de la Administración de la Defensa Nacional ronda los 73 mil millones de dirhams en 2026, frente a 65,9 mil millones un año antes. Los 157 mil millones corresponderían a compromisos anticipados, es decir, a autorizaciones para contraer contratos plurianuales y no a sumas gastadas en el año. Prefiero, por tanto, distinguir los dos niveles en lugar de sumar cifras que no miden lo mismo.
Marrakech 2026, una acumulación de anuncios
Estos son los elementos más destacados, según lo recogido por la prensa y los comunicados de los industriales:
- Harmattan AI: la Administración de la Defensa Nacional firmó una carta de intención para la adquisición, el desarrollo y la producción en Marruecos del sistema de ataque de largo alcance IRIFI. Un convenio de inversión con el Estado contempla un sector industrial dedicado a las tecnologías antidrones, desde la investigación hasta los ensayos.
- MMI, filial marroquí de Elbit Systems: las primeras entregas de torretas de 30 mm a las FAR están previstas para marzo de 2027, para equipar los blindados WhAP 8×8 ensamblados en Berrechid con la india Tata. Un segundo emplazamiento de municiones se está instalando en Sidi Yahya.
- EDGE: contrato con la Administración de la Defensa Nacional para suministrar municiones guiadas a los drones de combate de las Fuerzas Reales Aéreas, y memorando de entendimiento para estudiar la producción local de armas ligeras y motores aeronáuticos.
- Investigación industrial: un consorcio que reúne a Boeing, Airbus, Lockheed Martin, Safran Nacelles, Cetim, el grupo OCP y la UM6P deberá instalarse en el Africa Center of Manufacturing Excellence.
- Otros acuerdos: implantación de una filial de Safran Oil Systems, acuerdo entre el Ministerio de Industria y Royal Air Maroc sobre compras locales, memorandos con Mecapole y Korea Aerospace Industries, y asociación entre ND Defense, MZ Automotive y Demarko.
Israel participó además oficialmente, por primera vez, en un salón de defensa organizado en el Reino.
![]()
Los drones, punto de inflexión
Los drones concentran la atención porque exigen competencias menos pesadas que las de un caza o un buque y responden a necesidades inmediatas de vigilancia de fronteras y costas.
El caso de Harmattan AI merece una descripción precisa. La empresa es francesa, cofundada por el emprendedor franco-marroquí Mouad M’Ghari, nacido en Rabat, y cuenta con una filial, Harmattan AI Morocco, así como con un polo de ingeniería en Rabat. En junio de 2026 ya se había cerrado una asociación con las FAR. IRIFI se anuncia con un alcance de 2.000 kilómetros. Las cifras de empleo avanzadas, unos 1.000 empleos directos e indirectos, proceden de la información comunicada durante la firma. Se trata de una carta de intención: el dron todavía no se produce en Marruecos.
Otra señal procede de una start-up local: Ballistic Defense System (BDS), fundada en Rabat en diciembre de 2023, anunció el 28 de septiembre la finalización de un prototipo de dron autónomo que navega sin GPS mediante el reconocimiento del relieve. Según la empresa, el diseño, el código y la propiedad intelectual permanecen en Marruecos. Los medios que se hicieron eco del anuncio recuerdan, no obstante, que el sistema solo se ha validado en un aparato de pruebas de 17 kilos y que la célula operativa de unos 250 kilos, anunciada con 2.000 kilómetros de alcance, aún no ha demostrado ese rendimiento. Los fundadores afirman haber mantenido reuniones con la Administración de la Defensa Nacional y el Estado Mayor, y lamentan la ausencia de un marco para los ensayos, lo que les lleva a volar en Europa. Abogan por un estatuto jurídico de la I+D de defensa que complete la ley 10-20. Un experto citado por Médias24 considera la tecnología plausible, pero ya habitual.
BlueBird, por su parte, presentó en 2025 su emplazamiento de Benslimane para los drones SPY-X. Varios medios hablan de una inauguración; otros, de un arranque aún por confirmar.
![]()
Lo que la soberanía industrial cambia en el plano militar
Distingo tres efectos. El primero es el mantenimiento: revisar aviones y mantener blindados in situ aumenta la disponibilidad del material. El segundo es la munición: producir localmente municiones y componentes permite resistir en el tiempo, como han mostrado los conflictos recientes. El tercero es el margen de maniobra político: controlar una parte de la cadena reduce la exposición a las decisiones de un gobierno extranjero. Esa independencia sigue siendo relativa, ya que motores, sensores y electrónica sensible siguen importándose a menudo.
La multiplicidad de socios, entre India, Israel, los Emiratos, Estados Unidos, Turquía, Francia y Corea del Sur, limita el riesgo de que un único proveedor imponga sus condiciones. En cambio, complica la estandarización del material.
Una transformación que se juzgará con el tiempo
La soberanía industrial no se decreta. Se construye mediante la formación de ingenieros, el ascenso de gama de los subcontratistas, la constancia de los pedidos públicos y un marco jurídico adaptado a la innovación. Los hitos que vienen, como las entregas de torretas de marzo de 2027, el primer dron efectivamente producido o las zonas de defensa realmente ocupadas, dirán si los anuncios de Marrakech se convierten en capacidades. La cuestión ya no es si Marruecos se adentra en este camino, sino a qué ritmo y con qué autonomía real.
![]()
Preguntas frecuentes
¿Qué es la ley 10-20?
Aprobada en 2020, regula los materiales de defensa y seguridad, las armas y las municiones. Sirve de base jurídica para una industria militar nacional.
¿Es Harmattan AI una empresa marroquí?
Es una empresa francesa cofundada por un emprendedor franco-marroquí, con una filial y un polo de ingeniería en Rabat. Su dron IRIFI es objeto de una carta de intención para su producción en Marruecos.
¿Alcanza el presupuesto de defensa los 157 mil millones de dirhams?
El proyecto de ley de presupuestos de 2026 menciona esa cifra, pero incluye compromisos anticipados. Según Le360, el presupuesto anual del ministerio ronda los 73 mil millones.
¿Qué produce ya Marruecos?
Ensambla los blindados WhAP 8×8 en Berrechid con Tata. MMI debe entregar sus primeras torretas en marzo de 2027. Varios proyectos de drones siguen en fase de prototipo o de carta de intención.